La verdad, aunque esté en minoría, sigue siendo la verdad...

La burguesía disfraza su propio interés particular, para que de tal forma, ese interés particular forme parte del interes general

domingo, 20 de diciembre de 2015

La fábrica del olvido se anota nuevos triunfos

En estos tiempos donde el Neoliberalismo gana terreno y algunas democracias progresistas, contestatarias se encuentran con dificultades, viene bien hacer una mirada retrospectiva para no olvidar ciertos aspectos que nos preocupan de nuestra realidad aunque nos toque estar en minoría.
Hoy compartimos un documental de la Televisión Española (si, aunque cueste creerlo) sobre los vicios del capitalismo feroz. El programa tiene unos años, pero el mensaje no sólo está vigente, sino que toman un tinte paradójico algunos de sus pasajes con el correr del tiempo.
El segmento más paradigmático es el vinculado a la República Argentina, país donde ayer se cumplieron 14 años apenas del estallido social que derribó el sistema neoliberal y a los políticos que lo sostenían. Llamativamente, el 10 de diciembre pasado asumió otro gobierno neoliberal en ese país. ¿Los procesos de olvido de la crisis duran apenas 14 años? Lo que en términos históricos es una minucia.
Con testimonios de referentes intelectuales destacados (José Saramago, Eduardo Galeano, Adolfo Pérez Esquivel, entre otros) se menciona las cuantiosas ganancias de las multinacionales que superan el PBI de varios países de Europa Occidental. También se hace mención a la influencia de los medios en relación a una idea que sostenía Jean Luc Godard (y que da título a nuestra publicación):
El papel narcótico de la televisión radica en fabricar el olvido
Las banalidades que se muestran en los medios informativos hoy en día y la represión sobre cualquier expresión que aliente el pensamiento crítico en medios masivos de comunicación, aspiran a una despolitización de la población, para que estas no cuestionen el poder de las clases dominantes y se les torne más difícil formar una oposición crítica y organizada. Estos poderes fácticos saben que los medios masivos de comunicación operan directa o indirectamente como vectores del discurso de las masas.

En momentos donde nos preguntamos si hemos aprendido algo, seguimos en la lucha por las ideas.