La verdad, aunque esté en minoría, sigue siendo la verdad...

La burguesía disfraza su propio interés particular, para que de tal forma, ese interés particular forme parte del interes general

domingo, 15 de noviembre de 2015

¿Sísifo es argentino?

En diciembre de 2001 Argentina sufría una grave crisis institucional a causa del modelo neoliberal que se había instalado en la dictadura militar de 1976 en el marco del Plan Cóndor.
Tras los años de plomo que produjeron 30000 desaparecidos, una deuda externa enorme, la dolorosa Guerra de Malvinas y el robo de más de 500 bebés, llego el, en principio bienintencionado pero fallido, gobierno de Raúl Alfonsín quien no pudo terminar su mandato a causa de una crisis hiperinflacionaria. El neoliberalismo a ultranza se terminó de instalar en el gobierno de su sucesor, Carlos Saúl Menem, quien "resolvió" el problema de la hiperinflación (su gobierno también padeció una) con el plan de Convertibilidad planeado por su ministro de Economía Domingo Felipe Cavallo, un doctor de Harvard quien contaba con todo el visto bueno de los mercados para tomar el palacio de hacienda.
El plan de Convertibilidad fijaba el valor de la moneda argentina (el peso) al dólar en una equivalencia 1 a 1. Tengamos en cuenta que la moneda de cualquier país, fija su relación a otra moneda tomada como patrón (en este caso el dólar estadounidense) en función de la cantidad de dólares que éste país tiene, una equivalencia semejante se consigue, en parte, produciendo y exportando muchísimo o vendiendo empresas estatales y tomando deuda. Éste último fue el camino elegido por el gobierno argentino...
Las deudas se pagaban con más deuda, las visitas del FMI eran recurrentes y sus emisarios eran virtuales gobernantes del país, le decían al presidente que debía hacer para facilitarle los préstamos.
En medio de un descrédito enorme, con una gran desocupación, jubilaciones y salarios congelados que generaban una recesión de la economía y acusado de múltiples casos de corrupción, Carlos Menem cierra sus 10 años de gobierno cediéndole el mando a Fernando de la Rúa, quien no hizo gran cosa por cambiar el panorama, lejos de cambiar el rumbo del país, continuó con las mismas líneas que su predecesor creyendo que el problema de Menem fue su falta de honestidad, y no, el problema era el plan económico...
Ante un panorama alarmante de fuerte desconfianza popular, paros generales y más endeudamiento, De la Rúa convocó a Domingo Cavallo para que fuera, de nuevo, ministro de Economía y se hiciera cargo de su monstruo, la Convertibilidad. Todo fue inútil, se retuvieron los ahorros de los ciudadanos para evitar corridas bancarias (luego que los poderosos empresarios, con datos de primera mano, fugaron sus divisas al exterior antes de la medida) en lo que dio en llamarse el Corralito.
Finalmente De la Rúa, quien había llegado a la Casa Rosada con promesas de cambio, tuvo que renunciar a 2 años de haber asumido el poder en un país con capacidad para alimentar 10 veces su población, con 1 de cada 4 argentinos desocupados y más de un 50% de pobres...



El elefante en la habitación
En unos días la Argentina tendrá por primera vez en la historia un balotaje presidencial, las opciones son el candidato oficialista Daniel Scioli, cuyo carisma y cierta vaguedad ideológica no conmueven a sus votantes y en frente el opositor Mauricio Macri, el candidato preferido de los medios de comunicación hegemónicos que hace, como De la Rúa, alarde del cambio como muletilla de
Mauricio Macri
campaña. Irónicamente el empresario Macri y sus colaboradores no ocultan del todo sus tendencias neoliberales plagadas de "ajustes necesarios", "devaluación","recortes del gasto público" y "liberar las importaciones", cosas que en Argentina parecían olvidadas. Misteriosamente los electores de Macri desoyen o niegan el vínculo ideológico del candidato del cambio con la crisis sufrida hace 14 años solamente, apoyados en una retórica de odio y rechazo hacia el actual gobierno de Cristina Fernández estimulada por medios de comunicación refractarios del actual oficialismo.
¿Cuantos actuales votantes de Macri fueron ahorristas perjudicados o desocupados en la era neoliberal 1989-2001? En caso de ganar Macri, ¿cuántos de sus actuales electores votarán nuevamente por aquellos a quienes hoy detestan en el futuro?
Aún hay tiempo de que la piedra no se caiga....
El castigo de Sísifo, cuadro de Tiziano, Siglo XVI