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martes, 16 de diciembre de 2014

Kosovo, donde cualquier semejanza con Israel no es pura coincidencia

Kosovo i Metohija es una región de los Balcanes sin salida al mar de unos 11000 Km² que durante años formó parte de Yugoslavia.
Esta región montañosa conocida simplemente por Kosovo es limítrofe con Albania aunque siempre tuvo una mayoría de su población de ascendencia serbia. Este dato no es menor, los serbios son eslavos y cristianos, mientras que los albaneses no comparten raíces étnicas ni lingüísticas con los primeros, y además en su mayoría son musulmanes.

Un poco de historia Balcánica
Esta zona de los Balcanes siempre nos ha sido presentada como una región de ocupaciones extranjeras (Imperios Otomano, austrohúngaro, ocupación nazi-fascista durante la Segunda Guerra Mundial-SGM- e influencia soviética hasta los años 90) y de roces entre pueblos muy diferentes. En poco más de medio millón de kilómetros cuadrados, en los Balcanes coexisten gitanos, eslavos católicos, eslavos musulmanes, eslavos ortodoxos, albaneses, griegos, judíos, rumanos, turcos y macedonios. Sin olvidar que en sus bordes hay italianos, húngaros, ucranianos y austríacos, es como la Torre de Babel que puede verse en un mapa.
Esta región fue protagonista hace 100 años, porque en un atentado en Sarajevo (Bosnia Herzegovina) murió el archiduque de Austria Francisco Fernando junto a su esposa, perpetrado por un nacionalista serbio el 28 de junio de 1914. Este acto fue detonante de la Primera Guerra Mundial (PGM).
Detonante nomás, no fue un hecho aislado, la zona estaba caliente desde hacía siglos por la intromisión de los turcos otomanos dentro de Europa y el escozor que esto provocaba en imperios como el austro-húngaro temeroso de ver las tropas del sultán de turno tocando las puertas de Viena. Además no olvidar las rencillas internas de las cuales los serbios supieron ser protagonistas dado su ferviente nacionalismo, enemigo de cualquier dominación imperial. Desde finales del siglo XIX hasta el inicio de la PGM se sucedieron múltiples guerras, fundamentalmente contra el Imperio Otomano dominante, algunas de éstas tomaron el nombre de Guerras Balcánicas hacia 1912-13.

La cuestión religiosa en los Balcanes es un tema delicado, las incursiones turcas en la península balcánica datan del siglo XIV, y la aceptación del Islam por parte de los pueblos sometidos era una ventaja. Los albaneses, por caso, contaban con ciertos privilegios (descuentos y exenciones impositivas, cargos en la administración pública y en el ejército, etc.) a diferencia de griegos, armenios o serbios que siguieron siendo cristianos. Estas pujas religiosas formaron parte de los conflictos que minaron la zona en los últimos 30 años.

El liderazgo de Tito
Con el ascenso soviético, el fin de la SGM afianzó la unión de repúblicas que conformaron Yugoslavia (o "pais de los eslavos del sur") bajo el liderazgo del Mariscal Josip Broz, conocido como Tito, héroe de los partisanos (nombre dado a los grupos gurrilleros que se ocultaban en bosques y montañas para darle batalla a los ocupantes nazis) durante la SGM. Este militar croata gobernó Yugoslavia desde el final de la SGM hasta su muerte en 1980 cuando contaba ya con 87 años.

Josip Broz (Tito)
Tito supo mantener la unión bajo control con períodos de cierta prosperidad y hasta animándose a contradecir a Moscú en más de una ocasión ubicándose entre los países de la Tercera Posición (o sea, equidistantes tanto de EEUU como de la URSS).
Tito manejó las diferencias étnicas y confesionales de Yugoslavia hábilmente, quizá bajo la creencia de que Yugoslavia duraría para siempre, le otorgó a los exiliados albaneses pobres un lugar en su país, en la región de Kosovo. Albania históricamente ha sido uno de los países más pobres de Europa, y este gesto de Tito para con otro país socialista diezmado por la ocupación italiana servía para mostrar al mundo una imagen humanitaria de éste líder.
La ubicación de los albaneses en Kosovo respondía a que éstos no estuvieran lejos de su patria, sin embargo muchos serbios kosovares, históricos pobladores del lugar, se resintieron de estos huéspedes dada la autonomía de la que gozaban.

La crisis económica de los años 80 que derivó en el colapso del sistema soviético, más la muerte de Tito, reavivaron conflictos que quedaron olvidados por años. Uno de ellos era la hostilidad de serbios kosovares y albaneses. Éstos últimos formaron un grupo llamado Ejército de Liberación de Kosovo
Escudo del UCK
(UCK, según sus siglas en Albanés).
Dicho grupo se proponía luchar para formar la "Gran Albania" anexando al actual territorio albanés regiones pobladas por albaneses (generalmente en minoría) que éstos nacionalistas consideran que les pertenecen como Montenegro, partes de Macedonia, norte de Grecia y por supuesto, Kosovo.
Este grupo fue considerado terrorista por EEUU en un primer momento, pero con la caída del Muro de Berlín se los empezó a mirar con otros ojos a estos, ya no terroristas, sino "rebeldes" (no se porqué me acordé de Siria...).
El punto de partida de la guerra en la ex Yugoslavia fue buscar una excusa, algo que justificara la intervención de la OTAN en el conflicto que los mismos miembros de la OTAN fogonearon.
Las rencillas interreligiosas se tornaron cada vez más violentas y la aparición de este grupo de albaneses armados hasta los dientes (¿por quién?) fue vital para generar el odio necesario contra Belgrado.
Los medios de comunicación occidentales hicieron el resto. Se presentó al líder serbio Slobodan Milosevic como un nuevo Hitler, no es que no hubiera hecho méritos, ni nos interesa defenderlo, pero la recurrencia en comparar cualquier líder que no sea del agrado de occidente con Hitler, Ceausescu o Stalin es bastante enojosa. A diferencia de Saddam Hussein, Milosevic fue juzgado en el Tribunal de La Haya y murió misteriosamente en Abril de 2006 mientras se hallaba detenido en Holanda a la espera de una sentencia. Se negó una autopsia pedida por Rusia y todo quedó como que el "Hitler serbio" murió de causas naturales... ¿Qué sabría Milosevic?

La expulsión por la fuerza de ciudadanos serbio kosovares se hizo moneda corriente hasta mediados de la década pasada. Asesinatos, atentados, amenazas, intimidación, destrucción de sus casas y apropiación de sus bienes por parte de los albaneses (¿tendré problemas de confusión? no se porqué me acordé de Israel y Palestina...), todo esto ante la impávida mirada de las fuerzas de la OTAN (bajo la fachada de la ONU) que ocuparon la región para asegurar la convivencia interétnica cuando en realidad los albaneses expulsaron a las otras comunidades existentes, hoy ocupantes de villas miseria en ghettos de Kosovo o en Serbia.
En 2008 Kosovo declaró unilateralmente su independencia, rápidamente reconocida por EEUU y Gran Bretaña y rechazada por Serbia y Rusia. Su bandera es asombrosamente parecida a la de la Unión Europea. Hoy este territorio es observado debido a las mafias que lo administran, algunos apuntan al narcotráfico, prostitución y hasta tráfico de órganos al abrigo de sus "autoridades".

¿Hasta qué punto los medios de comunicación nos presentan una realidad imparcial de los conflictos?
El documental checo que hoy presentamos fue postergado en su emisión dada la participación de la República Checa en la OTAN (de la cual Albania también es miembro) y muestra que la ocupación forzosa de un territorio poblado previamente por otro pueblo sumado a los intentos intimidatorios del invasor por negar y borrar su pasado, no son una singularidad de Palestina, se ha hecho y se puede repetir en cualquier momento en que occidente lo considere necesario. El armado de grupos "rebeldes" desde el extranjero como ya lo vimos en Libia, Ucrania y Siria es otro detalle imposible de soslayar.
No olvidemos a Kosovo, cuyo caso anunció muchas calamidades que estamos presenciando hoy. Hay un patrón que se repite y no nos preocupemos recién cuando lo veamos cerca.