La verdad, aunque esté en minoría, sigue siendo la verdad...

La burguesía disfraza su propio interés particular, para que de tal forma, ese interés particular forme parte del interes general
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domingo, 17 de noviembre de 2019

Casa Tomada

Usurpadora del poder en Bolivia, Jeanine Añez recibe saludo de un aliado militar
El reciente golpe de estado acaecido en Bolivia demuestra el desarrollo de un Plan Cóndor II que ha mostrado ya sus antecedentes en Honduras (2009), Paraguay (2012), Brasil (2016) y algunos intentos desestabilizadores fallidos en diversas partes del continente.
Algunas de estas remociones de líderes populares se encuadran bajo el mote de impeachment, un golpe blando disfrazado de juicio político contra el presidente, como fueron los casos de Fernando Lugo en Paraguay y de Dilma Rousseff, acusados de diversos casos de corrupción, traición a la patria y otros crímenes que nunca se llegaron a confirmar. Lo de Bolivia fue más burdo, similar al caso hondureño, una activa colaboración militar para destituir al presidente constitucional y reemplazarlo por un integrante civil del congreso para que no se asocie al "golpe de estado clásico" donde el gobierno lo tomaba un miembro de las fuerzas armadas.
Si se trata de un militar o un civil quien usurpa el poder, es un detalle menor, la forma en que el títere de turno asume en el caso boliviano es sin la renuncia del presidente aceptada por el parlamento y sin la sesión completa del mismo porque se impidió el ingreso de los legisladores del partido de Morales. La suspensión de garantías constitucionales, la brutal represión contra los manifestantes a favor de Morales contradicen el objetivo de los golpistas de querer corregir una situación de irrespeto a las instituciones que habría llevado a cabo el presidente Evo Morales. O sea, se corrige una violación a la constitución boliviana, violando la constitución boliviana...
La crisis boliviana sorprendió a muchos, no era un país donde se vislumbrara ninguna crisis social, hasta gurúes del mercado elogiaban las medidas económicas de Evo Morales. Lo ocurrido recuerda a lo sucedido en Libia en medio de la "Primavera Árabe" allá por 2010-11 donde caían los regímenes pro-occidentales de Túnez y Egipto, y la inteligencia de la OTAN aprovechó la movida para sacar a Muammar Gadafi estimulando la sedición interna libia. Se intentó lo mismo en Siria, pero esta vez  el auxilio de Rusia fue crucial para que no le ocurra lo mismo a Bashar al-Assad. En Sudamérica comenzaron a estallar diversas crisis en países amigables con el mercado neoliberal y afines a Washington como Ecuador y Chile , los cuales aparecían como ejemplos de los propagandistas de libre mercado para determinar los que era correcto hacer en economía, en Chile las protestas ya llevan un mes y no ceden. A diferencia del caso boliviano (al cual los negacionistas del golpe intentan equiparar) las fuerzas de seguridad le siguen respondiendo al presidente Sebastián Piñera y no se observa un líder notorio de las protestas como "figura golpista" a diferencia de lo que uno observa en el caso de Fernando Camacho, el conspirador boliviano, o Juan Guaidó y Leopoldo López en Venezuela.
Golpistas Juan Guaidó (Venezuela, izq.) y Fernando Camacho (Bolivia, derecha)

Las elecciones presidenciales en Argentina fueron otra alarma para Washington, el presidente Mauricio Macri, fiel seguidor de las directivas de la casa blanca, se transformó en el primer presidente sudamericano en perder su reelección, luego de una apabullante derrota en primarias y de mejorar un poco y terminar perdiendo en primera vuelta por un 8% frente al peronista Alberto Fernández. El golpe de estado en Bolivia puede ser visto como un aviso para Fernandez, quien asumirá el 10 de diciembre, para que no se aparte demasiado de la línea que siguió Macri, es decir, respetar los lineamientos del FMI, cortar los negocios de China y la injerencia rusa, y adherir a las políticas norteamericanas como por ejemplo la que concierne al hostigamiento contra el gobierno de Venezuela y continuar como miembro del Grupo de Lima (una especie de UNASUR de derechas).

El verdadero conflicto
Los enfrentamientos religiosos, ideológicos o raciales de Bolivia son árboles que tapan el bosque, como así también las objeciones institucionales que le puedan caber al presidente Evo Morales, este tipo de conflictos se remite a cómo repartir la riqueza, ni más ni menos, lo demás son distracciones para que no veamos lo evidente, que para la parte interesada en beneficiarse (la histórica oligarquía), es muy difícil de justificar.
Bolivia tiene grandes reservas de gas natural y de litio, un mineral usado para las baterías de celulares, computadoras, autos eléctricos y hasta para uso medicinal.
En setiembre se divulgó una noticia acerca de Quantum, un automóvil eléctrico hecho con baterías de litio 100% fabricado en Bolivia. Esto ocurrió en el contexto de una polémica surgida a raíz de que Morales derogó por decreto el acuerdo con una empresa alemana llamada ACISA para la explotación mixta de litio. Los alemanes pretendían llevar el litio crudo a Europa, mientras Morales pretendía que el mineral se procese en Potosí (lugar de donde se extrae) y exportarlo con valor agregado. Esto para la perspectiva de la división internacional del trabajo es intolerable. Algunos no descartan la mano negra de las automotrices que preferirían desarrollar ellas mismas sus prototipos de autos eléctricos y controlar su precio como un cartel. En su momento el ex presidente argentino Juan Domingo Perón también fomentó la producción del auto Justicialista totalmente nacional desde 1953, a Perón lo derrocaron en 1956...

Alerta hermanos
Los conflictos se pueden fomentar muy fácilmente desde las redes sociales alentando diversas formas de intolerancia como ha ocurrido en Bolivia, fundamentalismo religioso, uno de los sostenes de Bolsonaro en Brasil y argumento de los golpistas bolivianos como Camacho y Añez. También está el uso de la exacerbación republicana, se acusa a cierto sector político, que puede estar en el poder como pasa en Bolivia y Venezuela o en la oposición como pasa en el caso de Brasil, Argentina y de Ecuador, de violar las instituciones, de corrupción, de traición a la patria o de poner en riesgo a la república entre otras infamias plagadas de moralina estúpida y que cuentan con el lawfare, la utilización de la justicia para perseguir a líderes políticos de esos sectores acusados de delitos mayormente inventados o exagerados, haciendo la vista gorda a los mismos delitos comprobados cuando los cometen miembros del sector dominante.
Lo que pasó en Bolivia no es un hecho aislado, quien no vea que desde hace años existe una ofensiva de EEUU sobre los líderes de la región que cuestionen su dominio, no entiende la historia política de nuestros pueblos. Los movimientos populares que plagaron nuestro continente a principios de este siglo pudieron perdurar gracias a la preocupación de EEUU por el control de Oriente Medio y el "abandono del patio trasero". Durante la presidencia de Barack Obama, retornó el interés por el territorio latinoamericano  ante la preocupación por los negocios que China ya estaba haciendo en la región. La reactivación de la cuarta flota y el golpe en Honduras debieron ser un alerta en su momento, quizá no se tomó con seriedad este cambio de política.
Parafraseando una vieja maldición china, se vienen tiempos interesantes, para prevenir un mal mayor, primero es bueno comprender el escenario planteado, quizá no sea demasiado tarde. Otro dato a considerar es que la mayoría de los líderes perseguidos siguen vivos: Morales, Lula, Correa, lo cual es una molestia para los poderes corporativos. Requerirá del esfuerzo de todos para usar esto a nuestro favor.

viernes, 1 de febrero de 2019

En Venezuela se define el futuro del imperialismo estadounidense

El hostigamiento sobre Venezuela se enmarca en lo que ya ocurrió con anterioridad en otros países como Chile en 1970-73, Yugoslavia durante los años '80, Libia hasta 2011 o Siria en la actualidad, se busca tornarlos inviables, estados fallidos sometidos a una crisis permanente que sostenida en el tiempo puede generar una reacción popular en contra del gobierno (al que asume finalmente como responsable de la crisis) y liberarse del mismo. Cuando llegue un régimen sustituto, avalado por las potencias extranjeras y por organismos afines a la lógica occidental, ahí empiezan a llover los créditos del FMI, las privatizaciones de empresas públicas del país en cuestión, los acuerdos con multinacionales para conseguir inversiones (por lo general, flexibilización laboral, prolongar edad jubilatoria, licitar riquezas naturales para su libre explotación, etc). Todo esto en un marco de aparente salida de la crisis, que fue desactivada al conseguir la llegada de un gobierno acólito.
Las potencias opresoras cuentan con múltiples recursos para transformar países soberanos en estados inviables, tienen poderío militar (son países de la OTAN), les sobra dinero para enviar espías  o mercenarios a través de organizaciones no gubernamentales (por ejemplo USaid) financiadas por poderosas empresas con interés en hacerse de los recursos del país acosado. También muchas de estas operaciones ni siquiera son pagadas por los gobiernos de las potencias, sino por otros estados del tercer mundo endeudados, los países pobres dóciles pagan a los países ricos un dinero que será invertido en doblegar otros países pobres rebeldes.  También puede haber factores internos, por lo general se trata de hostigar a países productores de materias primas, con algún recurso natural valioso  (por su escasez en el "primer mundo") del cual su economía sea muy dependiente. Además, la actitud apátrida de la propia burguesía puede generar una resistencia interna considerable de la mano de medios de comunicación locales que pueden forjar una creciente antipatía por el gobierno entre sectores populares, en muchos casos, beneficiados por las políticas de éste.

Aspiración británica en Venezuela, Wikipedia
El caso Venezuela
Venezuela es un país que tiene una de las reservas petroleras más grandes del mundo junto a Rusia y a Arabia Saudita. Esto ya era sabido por los británicos, quienes aspiraban hacia finales del siglo XIX  anexar territorio venezolano a la Guayana Británica (hoy, república de Guyana) con el fin de tener soberanía sobre el río Orinoco (lugar donde se asientan las reservas de crudo venezolano). En 1902 Venezuela sufrió un bloqueo naval británico, alemán e italiano y la amenaza de ser atacada e invadida por no pagar su deuda externa. Esto dio lugar a la Doctrina Drago (en honor al canciller argentino Luis María Drago) según la cual ningún país acreedor puede cobrarse el pago de una deuda de un país deudor quitándole territorio, ni mediante ataques militares.
Durante muchos años Venezuela fue un rincón más del patio trasero para EEUU con sus enormes reservas de crudo, las tasas de analfabetismo y pobreza llegaron a niveles escalofriantes a finales del siglo XX hasta la llegada de Hugo Chávez Frías, un militar preocupado por la realidad de su país que tenía el propósito de cambiar las reglas del juego.
La impronta de Chávez en el continente fue enorme, fue el armador del eje progresista de América latina ayudado por los climas de época populares existentes en la región. Esto dio pie a actitudes contestatarias contra EEUU como el rechazo al ALCA (Área de Libre Comercio para las Américas) en 2005 y un incesante enfrentamiento con la Casa Blanca que jamás le perdonarían. Chávez murió joven en 2013 de un misterioso cáncer galopante...
Al chavismo se le reconoce haber disminuido la pobreza e indigencia formando una notoria clase media antes inexistente, haber mejorado los índices de desigualdad social y tasas de alfabetización y mortalidad infantil, sin embargo pecó de un defecto no menor, no logró diversificar la economía del país basándose en la histórica producción petrolera.

Si la complican, es porque tratan de embaucarnos
El gobierno de Chávez aprovechó su lugar entre los países productores de petróleo (miembro de la OPEP) para establecer un alto valor del barril que permitiera el crecimiento económico del país. Los países consumidores de petróleo necesitan exportarlo y por lo general son países ricos. Sin embargo, no les gusta pagar mucho por el petróleo que consumen, así que allí tenemos la raíz del problema.
Al sucesor de Chávez, Nicolás Maduro Moros, le tocó afrontar lo peor del hostigamiento. La oposición interna, engrosada por esta nueva clase media con ambiciones aspiracionales, no tiene empacho en aceptar cualquier ayuda de potencias extranjeras que le permitan acceder al poder y contribuir al caos controlado desde el exterior para forzar la desestabilización del gobierno. A su vez, EEUU sobreexplota petroleo propio a través del fracking y aprovecha su alianza de hierro con Arabia Saudita para que éste reino haga lo propio. Esto genera un exceso en la oferta de petróleo en el mercado que tira el valor del barril a la baja, tornando preocupante la situación de Venezuela como país dependiente de la venta de este recurso. Esto tiene efectos colaterales, Rusia también se ve afectada por la baja del valor del crudo y toma postura a favor de la institucionalidad venezolana, recordando el triste final de Muammar Gadafi en 2011 a quien no le hubiera venido mal una ayudita desde Moscú.

Lo dijimos hace años en el caso de Siria, y ahora lo replicamos en este caso, no podemos permitir que Venezuela caiga. La ridiculez de la autoproclamación como presidente "encargado" (?) del diputado opositor Juan Guaidó con el aval de la mayoría de los países miembros de la OTAN y de los gobiernos latinoamericanos de derecha es una nueva escala en la historia injerencista.

martes, 31 de julio de 2018

Manantial, divino tesoro

Por estos días América Latina sufre un dramático giro de la mayor parte de sus políticas hacia la derecha protagonizada por gobiernos serviles a los intereses de EEUU y Europa. A estos gobiernos no les interesa resolver los problemas de su población, sino hacer negocios y dejar hacer negocios a ciertos especuladores financieros poderosos.
Entre estos negocios está la posibilidad de privatizar sus riquezas naturales, escasas en los países más ricos. Estas privatizaciones les permiten a los gobiernos conseguir dinero de manera transitoria y aparentar la creación de fuentes de empleo que nunca son tantas, pero se presentan como si fueran miles.

La cantidad de agua potable es muy escasa en proporción a la existente. Potabilizar agua sigue siendo muy costoso y ante la escasez surge el negocio. Ya hemos visto como grandes corporaciones como Nestlé se apropian de la venta de un bien cuya disponibilidad debería ser libre y gratuita. Resulta llamativo como estas grandes empresas de capitales estadounidenses o europeos están detrás de la explotación exclusiva de estos bienes esenciales en países en desarrollo y cuando algún gobierno soberano y progresista (en el caso que tengan la dicha de tener uno) intenta recuperar esa reserva para su pueblo, debe enfrentar juicios económicos internacionales que difícilmente logrará ganar.

Acuífero Guaraní
Observemos que en el otrora llamado Tercer Mundo existen múltiples bases militares de la OTAN o solo de EEUU bajo la excusa de colaborar con la lucha contra el terrorismo, contrabando, narcotráfico o camufladas bajo la fachada de tarea de asesoramiento, humanitaria o científica.
América del sur está plagada de bases militares estadounidenses (por ejemplo hay 7 en Colombia) y de la OTAN (Malvinas, Guayana Francesa, Antillas Holandesas). Algunas de estas bases, como no tienen mucho fundamento su existencia, se instalan en el contexto de la "guerra preventiva", para combatir el terrorismo, o sea, no hace falta que se evidencie falta de paz para que muchas de estas bases aparezcan.
Lo llamativo es que estas bases se ubican muy próximas a sitios estratégicos. Una de las riquezas naturales más importantes de Sudamérica es el acuífero Guaraní, una enorme reserva de agua dulce que abarca gran parte de los suelos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Por la zona se ubica la discreta base militar Mariscal Estigarribia, en Paraguay, que sería utilizada por el ejército de los EEUU para monitorear la zona. Cabe aclarar que el uso de esta base por parte de militares norteamericanos ha sido desmentido por el gobierno paraguayo, pero claro, si la presencia de este  asentamiento militar es completamente inútil y solo se explica por la infame actitud de Washington de disponer a su gusto de los bienes ubicados en el patio trasero, conviene mantener las formas arguyendo alguna explicación aceptable.
Bases militares de EEUU a principios de siglo XXI
Una de las preocupaciones que los norteamericanos trataron de instalar en Sudamérica es la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, sitio donde hay una gran comunidad árabe a la que se intentó acusar de colaborar con Hezbollah en atentados terroristas. La elección del lugar no solo responde a los descendientes de árabes viviendo allí, involucra a los 3 países en el asunto para que EEUU pueda avanzar según las flaquezas soberanas de alguno de ellos (hoy, muy evidentes en los tres) sin apostar a presionar a uno solo. Esto nunca se pudo probar, pero la mera sospecha sirve para encubrir el verdadero interés en la zona.
Otra forma que tienen las potencias de controlar estos territorios es a través de la compra de tierras. Muchos millonarios extranjeros se abusan de la flexibilidad de las leyes de éstos países para acaparar tierras a precio reducido (son estos magnates quienes ponen el precio, cuánto están dispuestos a pagar), algunos se ven en la necesidad de disfrazar sus intenciones con alguna finalidad altruista como fue el caso del estadounidense Douglas Tompkins quien compró más de 200000 hectáreas en Corrientes (provincia argentina bajo la cual escurre el acuífero Guaraní) so excusa de proteger el medio ambiente. Misteriosamente gran parte de las instalaciones dentro de las tierras de Tompkins fueron financiadas por el Banco Mundial.

¿Cuál sería el nivel de desarrollo de Sudamérica si fuéramos conscientes de nuestro potencial y nos hiciéramos cargo de manejar nuestras propias riquezas en una relación de igualdad con otras potencias?
Para que ese sueño sea posible, habría que librarse de la conspiración interna, y así quizá, dejaremos de tropezar con las mismas piedras.
Cabe decir que este documental data de 2005, por las dudas, ya que muchas afirmaciones tienen una actualidad sorprendente... o no tan sorprendente.




miércoles, 28 de febrero de 2018

¿Por qué el nuevo Plan Condor toma fuerza en Argentina?

Si revisamos un poco la historia, no es extraño que la nueva ola neoliberal que existe actualmente en América Latina tenga su punta de lanza en un país como Argentina.
Recientemente, en el foro económico de Davos, el presidente Argentino Mauricio Macrì afirmó que "todos en Sudamérica somos descendientes de europeos", esta afirmación es falsa incluso si se hubiera referido  exclusivamente a su país, Argentina. Macrì pertenece a una oligarquía que se cree la verdadera nación, mientras que existe una sub-nación argentina a disposición de la primera, ignorada, empobrecida, originaria y pasible de ser abusados por la clase dominante.
Ahora, ¿donde radica este concepto? ¿cuáles son sus fuentes? Existe una frase atribuida al escritor mexicano Octavio Paz que realza la presunta proveniencia europea de los argentinos:
"Los mexicanos vienen de los aztecas, los peruanos de los incas y los argentinos de los barcos"
Si un escritor como Paz se hace eco de este mito, ha de ser porque su poder propagandístico ha llegado lejos y lleva años repitiéndose.

La Argentina blanca contra el indio

Fue la clase dominante argentina la más interesada en difundir esta idea, tomar a los pueblos originarios como ajenos a la Argentina, tomarlos como extranjeros en su propia tierra, contra los que existe una tensión por la posesión de la tierra y se los considera como una amenaza a la "Argentina blanca".
Durante la etapa del virreinato del Río de la Plata hasta finales del siglo XIX existía tensión con las tribus hostiles que ponían en riesgo los bienes de los terratenientes que como mancha de aceite se fueron quedando con sus tierras. Aún así existieron durante estos años tratados y hasta intercambios comerciales con tribus no hostiles y hasta amigas del hombre blanco.
Campo de concentración mapuche 
Sin embargo, la existencia de una gran parte del territorio bajo dominio aborigen, que el gobierno argentino no podía controlar, era una preocupación para varias personalidades políticas, como el caso de Domingo Faustino Sarmiento (presidente durante 1868-74) quien consideraba a los pueblos originarios como una raza imposible de ser asimilada y que debían ser exterminados sin contemplación siquiera con los niños, a quienes les atribuía un odio instintivo a la "civilización".  Esta idea cobró fuerza hasta la década de 1880 en la cual el general Julio Argentino Roca encabezó la denominada por la historiografía liberal argentina Campaña o Conquista del Desierto, en la cual se tomaron los territorios poblados por pueblos originarios asesinando a gran parte de su población, sin importar si se trataba de tribus hostiles o amigas. Observemos el nombre que se eligió: "Desierto", se negaba hasta en ese nombre que esas tierras (que de desierto tienen poco) estuvieran ocupadas por seres humanos. La excusa para ocupar ese territorio era que si no lo ocupaba el ejército argentino, lo harían los chilenos o los británicos... siempre tienen excusa.
Así fue como los miembros de la clase dominante, cuyos antecesores se enriquecieron durante la colonia con el tráfico de esclavos mayormente, los que se apoderaron de enormes extensiones de tierras desde la llanura pampeana hasta el extremo sur de la Patagonia.

La Argentina tradicional contra el extranjero

A esas tierras extensísimas robadas al indio había que trabajarlas, y había falta de mano de obra, es por eso que la clase dominante, que controlaba el poder político, decidió atraer inmigrantes europeos para poblar suelo argentino.  
Esta premisa alcanzó rango constitucional: "El estado argentino promoverá la inmigración europea" la cual fue alterada recién en 1994...
Sin embargo estos europeos (mayormente españoles e italianos aunque había polacos y ucranianos) traían las ideas propias de los socialistas y anarquistas que estaban en boga en Europa y en Argentina eran desconocidas. La clase dominante, en gran parte dedicada a la ganadería, administraba el país como una estancia y no reconocía derechos laborales.
J.F Uriburu, dictador (1930-32)
Muchos inmigrantes europeos fueron devueltos a sus países debido a la Ley de Residencia, votada para expulsar a "aquellos que no se ajusten a las tradiciones argentinas", o sea, dejarse explotar y no quejarse. Otros se vieron envueltos en hechos de violencia, atentados y fueron víctimas de la feroz represión del régimen oligárquico.

La peculiar versión del fascismo

A pesar de crímenes y expulsiones, el germen de la rebelión contra las injusticias prendió en muchos argentinos. Esto fue una permanente preocupación para la oligarquía hacia la década de 1920.
Contemplando lo que ocurría en Europa, la preocupación de que en Argentina se replicara algo parecido a la Revolución Rusa hizo que los sectores más conservadores de la clase dominante y la Iglesia Católica unieran fuerzas para luchar con el fin de proteger sus privilegios aunque no lo llamaban así, sino que hablaban de defender la patria y su tradición cristiana.
El surgimientos del nazi-fascismo en Europa tuvo un eco especial en Argentina, los grupos fascistas argentinos se asumían católicos, mientras Mussolini en Italia pregonaba la ruptura con la iglesia. Asimismo, el fascismo argentino buscaba proteger las riquezas de los poderosos y sus pares italianos y alemanes, decían defender un socialismo de estado*.
Sin embargo compartían con sus pares europeos el odio al marxismo y a los judíos, acusando a éstos últimos de traer costumbres "ajenas a la tradición argentina". Otra vez la élite arrogándose el deber de determinar que es la patria y que no es. Organizaron golpes de estado y formaron grupos armados parapoliciales para detener la injerencia comunista, y de paso seguir sometiendo al país.
Las contradicciones internas de la derecha argentina ha llevado a pujas entre diferentes sectores, algunos más corporativos (fascistas), afines al papel de las fuerzas armadas y otros más extranjerizantes (luego llamados cipayos) compuesto por los terratenientes, ganaderos, productores agropecuarios y luego por la incipiente élite industrial. Este sector era proclive a celebrar toda clase de acuerdos comerciales con las potencias dominantes, primero con el Reino Unido, y luego con EEUU, que los beneficiara sin importar el perjuicio que podría ocasionar al resto de la población.
Esta alianza con EEUU en particular, hizo que los sectores concentrados de derecha le pidieran ayuda a la embajada norteamericana y al ejército cuando veían comprometidos sus intereses.

Una derecha ¿moderna? 

Presidente Macrì junto a Mariano Rajoy, primer ministro español
Los autodefinidos como liberales en Argentina son neoliberales en lo económico, católicos en lo religioso y fascistas en lo político.
Las dictaduras militares eran preciadas por la oligarquía argentina porque podían hacer toda clase de operaciones financieras que les permitiera aumentar sus riquezas, total el riesgo caía sobre la población que terminaba pagando sus deudas. Caído en desgracia el fascismo militar clásico, las fuerzas armadas quedaron como meras gendarmes de los privilegios de los ricos. Mediante el temor, reprimían las protestas de la población consciente de su empobrecimiento con técnicas de crimen, tortura y desaparición forzada. Las fuerzas armadas quedaron arraigadas al concepto erróneo de defensa de la patria impuesto por la élite desde la época de Sarmiento, donde patria significaba el status de la élite, una versión reducida de la Argentina sin los "indeseables" a los que nos referíamos al principio.
Hoy Argentina está gobernada por la derecha nuevamente, y no muestra nada novedoso, salvo su capacidad de distraer a la gente de las calamidades que su plan económico naturalmente genera. No se ha observado ninguna ruptura del actual gobierno argentino con los principios clásicos de la élite dominante argentina que hemos enunciado en estas líneas y se describen en este documental que les presentamos.




*Esta idea la  ponemos en duda desde esta página, creemos que todos los fascismos en el fondo buscan proteger los privilegios de una élite.


martes, 30 de enero de 2018

Gran loteo en Argentina: Pasen y vean

Joe Lewis
Para un habitante medio de Argentina no es fácil acceder a una vivienda propia. Este país que es el séptimo más extenso del planeta cotiza las tierras urbanas a precios carísimos haciendo que cualquier trabajador deba endeudarse para comprar un terreno o vivir alquilando.
Sin embargo hay personas que pueden conseguir tierras muy baratas en ese país y paradójicamente se trata de extranjeros ricos. Adquieren exhorbitantes extensiones de tierra con una facilidad difícil de hallar en otros países, en particular en sus países de origen.
La posesión de la tierra es un tema delicado de la historia argentina, los pueblos originarios fueron
Luciano Bennetton
despojados de los sitios que ocupaban durante siglos y sus territorios fueron repartidos entre las familias más ricas del país como muestra el documental Awka Liwen en el caso de la Patagonia. Este atropello es aún motivo de disputa entre estos millonarios terratenientes y comunidades originarias que mantienen un activo reclamo por sus tierras ancestrales.
El gobierno neoliberal de Mauricio Macri se preocupa demasiado en hacer aparecer a las comunidades mapuches como terroristas (mote que tiempo antes ya se venía utilizando en Chile), fomentando el debate sobre la peligrosidad de grupos en lugar de poner el foco en la legitimidad y legalidad de estos poderosos terratenientes en ocupar esas tierras. Esta lucha se ha recrudecido en el último tiempo ante la detención de referentes mapuches como Facundo Jones Huala a quien los medios presentan como un secesionista que le declaró la guerra a Argentina por el solo hecho de exigir la devolución de tierras en poder de estos billonarios y las muertes en protestas de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, éste último muerto en enfrentamiento según las fuerzas de seguridad. Enfrentamiento raro, el balazo fue en su espalda...
Douglas Tompkins
Muchos de estos millonarios tienen nombre y apellido: Ted Turner (dueño de la CNN), Luciano Bennetton (dueño de la cadena de indumentaria), Douglas Tompkins (empresario del rubro de indumentaria de campamento y "ecologista", fallecido en 2015) y Joe Ted Lewis (dueño del club Tottenham de fútbol, tendría unos 5.3 billones de dólares). El presidente argentino Macri se jacta de ser amigo de éste último y lo visitó en su estancia de la Patagonia con lago propio: el Lago Escondido que es prácticamente inaccesible desde el exterior, algo prohibido por la letra muerta de la ley argentina.
Estancia de Lago escondido (Joe Lewis)
Joe Lewis es un personaje curioso, pocos animan a cuestionarse como llegó este británico a apoderarse de las mejores tierras del sur argentino, en zonas próximas a la frontera con Chile (lo cual también está prohibido en la ya generosa ley de acceso a la tierra argentina). Todos saben que Lewis tiene testaferros argentinos que hacen la compra por él, pero él es el verdadero dueño. En sus campos hay pistas para aviones y se sospecha que existen vuelos ilegales desde hace tiempo entre sus estancias y las Islas Malvinas, ocupadas por el Reino Unido y reclamadas por Argentina desde 1833.

Empresario Ted Turner
Hoy se siguen ofreciendo lujosas estancias en las páginas de periódicos como New York Times, como se puede apreciar en las fotografías, los paisajes patagónicos parecen paradisíacos, pero están vedados a la posesión de argentinos medios y parecen exclusivos para estos millonarios cuyo interés en la región da lugar a muchas sospechas.
La Patagonia es una tierra de fantasías, desde tiempos remotos esta región apartada del planeta generó interés en muchas potencias coloniales como Gran Bretaña, Francia, Holanda y España aunque nunca pudieron tomar la región de manera permanente.
Hoy siguen abundando toda clase de teorías sobre estas tierras que van desde el interés israeli (como el Plan Andinia o las incesantes visitas de Mochileros sin Fronteras), las bases militares secretas chinas sobre las que se hablaba mucho durante el gobierno de Cristina Fernández y hoy no se tienen noticias, la ocupación silenciosa y pacífica de los británicos a través de estas compras para asegurarse un amplio sector antártico y aniquilar el sueño argentino de recuperar Malvinas.
La soberanía argentina (y quizá, sudamericana) está a prueba en la Patagonia, la escasa población, la manipulación de la información que nos llegan de estas tierras lejanas y los gobiernos entreguistas siembran preocupación que no solo es argentina. En tiempos de crisis pasados se sugirió la hipotética balcanización de Argentina comenzando por la independencia de la Patagonia, territorio para el que se propuso una monarquía liderada por un ¿mapuche?, no. ¿Tehuelche?, tampoco... un francés llamado Orélie-Antoine de Tounens...¿Alguien se imagina a un argentino autoproclamándose monarca de Bretaña, Aquitania o Gales? Seguro que no.



El documental que aquí les presentamos lo realiza una de las periodistas más famosas del Grupo Clarín: María Laura Santillán en plena disputa de este grupo de medios con el gobierno de Cristina Fernández (2007-2015), el documental tiene un testimonio que nos parece valorable más allá de la intencionada crítica a aquel gobierno que no avanzó mucho en cuestiones de la posesión de tierra.
Hoy en el poder hay un gobierno mucho más simpático para este grupo mediático y sería impensado volver a ver en su pantalla testimonios como este, la situación no ha cambiado en absoluto y podría decirse que empeoró, hoy se pretende asumir como un derecho adquirido de estos millonarios la ocupación de tierras que compraron a precio vil a aquellos colaboracionistas del genocidio conocido como la "Campaña del Desierto", se difama a las comunidades originarias y a quienes las apoyan que son reprimidos a muerte si es necesario.


Comparación: tierras en posesión de Bennetton vs Territorio Mapuche

lunes, 15 de enero de 2018

¿Y si todo empezó en Honduras?

Manuel Zelaya
¿Alguien se acuerda de Honduras? Este país centroamericano es considerado un laboratorio del Departamento de Estado de EEUU para probar estrategias que luego se aplicarían en el resto de América Latina para preservar el control sobre el patio trasero.
Mientras los medios de comunicación masivos llenan espacio con cualquier calamidad que ocurre en Venezuela, de Honduras  se habla poco o nada. Nadie habla de su 66% de pobreza, 42% de indigentes, de su desempleo cercano al 28%, ni que es el país que ocupa el puesto 130 sobre 188 en desarrollo humano. Este país tiene uno de los ingresos per cápita más bajos del continente americano y es el más desigual, siendo el sexto más desigual a nivel mundial.
Como sus vecinos, Honduras encuadró durante años en el estereotipo de república bananera, era uno de los estados sometidos a los caprichos de la empresa estadounidense United Fruit, que extraía recursos naturales de Centroamérica y Caribe a bajísimo costo para venderlo en el insaciable mercado de consumo de EEUU. Para que United Fruit pudiera hacer este negocio, necesitaba tener gobiernos centroamericanos controlados, con lo cual, el papel del embajador de EEUU en estos países era vital para derrocar gobiernos populares (como Arbenz en Guatemala, Bishop en Grenada o Torrijos en Panamá) y para instalar títeres afines a los deseos de Washington. Esta mecánica podía darse bajo diversos métodos, algunos sutiles como fraudes electorales y otros más toscos y aberrantes como golpes de estado militares, asesinato de presidentes y hasta intervención directa (invasión) del ejército estadounidense. La farsa democrática muestra un esquema de 2 partidos tradicionales: El Partido Liberal (PL) y el Partido Nacional de Honduras (PNH)
Esta injerencia norteamericana en Honduras es tal, que el embajador de EEUU recibe el nombre de procónsul, a diferencia de sus pares de otros países y tácitamente se acepta su papel de actor político en la política hondureña. Hoy las exportaciones principales no son las bananas, destacan las maquilas, las fábricas de trabajo esclavo que muchas empresas importantes instalan en estos países por la mano de obra barata.
En este escenario preocupante, ocurrió en 2006 un hecho que quebró las reglas, asumió como presidente José Manuel "Mel" Zelaya Rosales. En principio no parecía nada nuevo, un hombre rico perteneciente a la élite que controla política y económicamente al país, integrante de un anquilosado partido tradicional (PL), sin embargo, este hombre se dio cuenta del atraso de su país y comenzó a emprender reformas sociales, tocando los privilegios de su clase y acercándose a otros gobiernos populares de la región al adherir al ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas).
Semejante traición a su clase no pasa desapercibida, casos como este se escarmientan con severidad para evitar repeticiones. La gota que colmó el vaso fue la consulta que quería hacer Zelaya sobre una reforma constitucional, propuesta prohibida para los gobiernos populares.
En junio de 2009 un escuadrón militar capturó al presidente Zelaya mientras dormía, de madrugada y lo llevaron a Costa Rica, país que ni siquiera tiene fronteras en común con Honduras. A partir de este momento empezó una farsa de legalidad consistente en desprestigiar a Zelaya, se arguyó que las fuerzas armadas tuvieron que actuar para detener los atropellos del presidente. De los atropellos de las fuerzas armadas  no se encargó nadie y fueron llevados a cabo religiosamente.
El golpe de estado que ubicó temporariamente a un integrante del congreso, Roberto Micheletti, fue notoriamente condenado por el resto de Latinoamérica y de manera muy tibia por EEUU que no hizo nada por exigir que el presidente Zelaya sea restituido en sus funciones. Causan una gracia amarga las excusas del ex ocupante de la casa blanca, Barack Obama, quien dijo que no intervino para que no los acusen de yanquis injerencistas. La misma actitud que tuvo EEUU con Pinochet, Somoza o Suharto, vaya casualidad!
Dirigente indígena Berta Cáceres, asesinada en 2016
A diferencia de las dictaduras del Plan Cóndor o de otras que se observaron en Centroamérica, se disfrazó al golpe de destitución parlamentaria y hacer un llamado a elecciones  en un tiempo breve con la finalidad de no permitir que Zelaya se presente. Mientras en el país se produjeron feroces operativos represivos de la policía que dejaron un número considerable de muertos, heridos, detenidos y desaparecidos, como en otros tantos de nuestros países, las fuerzas de seguridad terminan sirviendo al cuidado de los privilegios de los oligarcas.
En todo este tiempo Honduras volvió a la senda de gobiernos títeres, las violaciones a derechos humanos han crecido considerablemente, la inseguridad es creciente, hay persecuciones y asesinatos políticos como el de Berta Cáceres, dirigente indígena que participa en el documental que les compartimos.
En las recientes elecciones presidenciales se interrumpió la carga de datos cuando la tendencia favorecía irreversiblemente a la fórmula de la esposa de Manuel Zelaya, Xiomara Castro. Con el tiempo, se repuso el sistema y milagrosamente se invirtió el resultado electoral a favor del candidato del PNH.
Con el correr de los años vemos el renacer de la derecha latinoamericana, que no tiene nada para sorprendernos, solo métodos más modernos de persuasión y sometimiento, en algunos casos más preocupada por los modos, por ejemplo, en hacernos creer que el único infierno, se llama Venezuela.





miércoles, 3 de enero de 2018

Un neoconservadurismo feliz: El exitoso experimento argentino

Jaime Durán Barba
En 1973 en Chile con el derrocamiento de Salvador Allende se puso a prueba un experimento, instalar por la fuerza un régimen neoliberal conservador violando todos los derechos humanos bajo la excusa de combatir al comunismo en el marco de una "guerra sucia" donde los muertos eran siempre del mismo bando.
Este sistema de dictadura atroz se exportó a otros países sudamericanos en el marco del Plan Cóndor, permitiendo el endeudamiento exponencial de estos países y la instalación de un sistema socio económico favorable a las élites y generador de enorme desigualdad que al día de hoy es muy difícil de erradicar.
Por aquellos años las dictaduras de derecha tenían excusas para explicar las abominables atrocidades cometidas: torturas, asesinatos, desaparición forzada, violaciones, y hasta el robo de bebés, amparadas por los medios de comunicación dominantes, el empresariado y la Iglesia.

En Argentina se está llevando un nuevo experimento para reinstalar el sistema neoliberal, con matices distintivos al del Plan Cóndor. El gobierno del ingeniero Mauricio Macri se dio en elecciones democráticas permitiendo que por primera vez en su historia un partido nuevo, de derecha y sin alianzas con el peronismo logra tomar el poder en Argentina votado por el pueblo. La cuestión es como llegó a ese poder, cómo lo mantiene y quienes lo ayudan en esta tarea.

El odio al otro como fuente de poder
Durante los últimos años de gobierno de su antecesora, Cristina Fernández de Kirchner (CFK), llovieron denuncias por corrupción contra funcionarios de aquel gobierno, incluida la misma CFK y críticas contra medidas del gobierno propendientes a la asistencia social. Muchas de esas denuncias no prosperaron, pero sirvieron para sembrar el rechazo de amplios sectores de la clase media argentina al gobierno de CFK desde 2012 en adelante.
Este rechazo fue fomentado por medios de comunicación como el grupo Clarín o el periódico conservador La Nación, de amplia llegada a la clase media, haciéndose eco de estas denuncias y hasta generándolas e ignorando las desmentidas.
Todo esto hizo surgir una moralina de sectores relativamente acomodados de la sociedad que comenzaron a rechazar con mucha vehemencia la "corrupción K" (por Kirchner) y "los planes", la ayuda que el anterior gobierno le otorgaba a los sectores más postergados. Este rechazo se evidenció en protestas y en la creación de la grieta, la división entre detractores y defensores del anterior gobierno.
Presidentes Trump (EEUU) y Macri (Argentina)
El uso y abuso de las redes sociales es un ingrediente nuevo en la política argentina tanto para instalar un tema u opinión que al gobierno le interesa popularizar, como para difamar a funcionarios y periodistas que critiquen cualquiera de sus medidas. Esto se efectúa a través de empleados de call center (o granjas de duendes) que operan como trolls favorables al gobierno y que son quienes en gran parte mantienen activa la división entre los argentinos.
Esta grieta es el maná del gobierno de Macri, el permanente recuerdo de la maldad del gobierno anterior, le permiten a estos neoliberales implementar políticas que claramente benefician a los más ricos sin un rechazo masivo de la sociedad. Muchos argentinos están dispuestos a empobrecerse con tal de que "los K no vuelvan más", están dispuestos a hacer el esfuerzo necesario para que el país salga adelante. Esto es raro, el esfuerzo parece que lo tienen que hacer los trabajadores, mientras que se desfinancia el estado eliminando subsidios a las exportaciones agropecuarias (uno de los principales ingresos del país), a la minería, rebajando impuestos a ciertos bienes de lujo y progresivos, habilitando la especulación financiera y abriendo indiscriminadamente las importaciones, todo esto sin el control de la inflación que tanto se había prometido y rebajando salarios y jubilaciones. Siempre se dice que Argentina es un país rico, capaz de abastecer con su extensión a 5 veces su población, entonces ¿porqué ahora la clase trabajadora tiene que aceptar su empobrecimiento?
La excusa que esgrimen los defensores del actual régimen macrista es que el anterior gobierno "se robó todo" ("se robaron un PBI" llegan a decir algunos, repitiendo esta peregrina afirmación emitida en un programa de televisión), sin embargo, de todas las denuncias por corrupción que llegaron a la justicia, son pocas las que lograron prosperar y varias salpican a funcionarios del actual gobierno. De todo lo que presuntamente se robaron no se recuperó prácticamente nada ni se sabe en que se lo habrían gastado,... si efectivamente se robaron lo que se dice.

La importancia de parecer honesto
Todo esto muestra como el experimento neoliberal que encarna el macrismo tiene una arista psicológica bastante pronunciada. Al lado de los desprestigiados opositores vinculados a la corrupción kirchnerista, a la resistencia violenta al "cambio", los funcionarios macristas parecen honestos.
Los asesores de imagen del gobierno se preocupan mucho por las formas, se han dado cuenta que a la población le indigna mucho más el modo en que comunica una medida que en las consecuencias de la medida. Permanentemente se utilizan focus groups para saber que inquieta a la población, que temores ésta tiene y que le parece bien. Gracias a esto el gobierno macrista estudia como encarar temas complicados como los casos de Santiago Maldonado o la desaparición del submarino ARA San Juan para pagar el menor costo posible. Si con esto no basta siempre hay algún odiado funcionario del gobierno anterior al cual detener por diversas corruptelas, la administración de la "justicia" se da en momentos específicos, a modo de cortina de humo para proteger al gobierno de problemas actuales que genera o no sabe controlar ni solucionar.
La imagen santurrona de la gobernadora María Eugenia Vidal (ver siguiente video) de la provincia más grande de Argentina es explotada por el gobierno. Es la política de mejor proyección para las presidenciales de 2019, no importa lo que diga, importa como lo dice, la contracara de los funcionarios del pasado acusados de soberbios, malvados y por si fuera poco, asesinos y ladrones.
El régimen liderado por el ingeniero Macri se caracteriza por incurrir en las mismas faltas que se le achacaban al gobierno anterior: censura a la prensa opositora, injerencia en la justicia, corrupción, fomentar la traición entre grupos opositores para mantenerlos divididos o presión sobre los gobiernos provinciales para obtener favores políticos  se realizan en las sombras, todo indica que el gobierno está detrás de situaciones aparentemente azarosas en las que no hay pruebas de su intervención, pero que son favorables a sus fines.




La estética emoji
El gobierno argentino se dirige a aquella porción de la sociedad que se cree con cierta superioridad moral y que defiende la meritocracia.
Hay un sector de la clase media al que se dirige el mensaje oficial y que está profundamente estudiado. Se trata de gente que dice sentir desprecio por la corrupción, de mentalidad conservadora, a veces muy religiosos, que en muchos casos en redes sociales dicen proteger a los animales, arman cadenas de oración para niños enfermos, pero que no tienen empacho en defender la pena de muerte, en exigir la prisión de corruptos sin muchas pruebas, en pedir que bolivianos, peruanos y paraguayos "se vuelvan a su país" o en relativizar (o avalar) la represión a manifestantes a los que tildan de revoltosos defensores de corruptos que viven de los planes del anterior gobierno. El macrismo se nutre de esta hipocresía tan difundida en la sociedad que lo sostiene.
El discurso del gobierno argentino se restringe a frases bientintencionadas muy simples repetidas muchas veces: respetemos a los mayores, oigamos a los que piensan distinto, deje bajar antes de subir al tren, seamos buenos vecinos, todo esto sostenido con millonarias campañas publicitarias como la del agradeselfie promovida por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, bastión del poder macrista.
La tierna estética de las redes sociales de la que se abusa el régimen es utilizada hasta para difundir los controles policiales en los medios de transporte público.
Otro aspecto en el que se insiste es en el del "emprendedurismo", que en otras épocas era la salvación personal en tiempos de crisis, hoy es visto como una oportunidad. Lo que antes era una "changa" para no caer en la pobreza hoy es aprobado como iniciativa personal.
La iniciativa personal es hasta promovida por los medios de comunicación que promueven ejemplos de particulares que tienen una idea ingeniosa o realizan algún trabajo social destacado ocupando espacio en la información verdaderamente relevante.
Esto podría confundirse con un discurso vacío, pero  no, tras esa aparente frivolidad se esconde una exaltación al individualismo y a la meritocracia: cada uno llega hasta donde puede y su talento le permita sin que haga falta la intervención del estado para ayudar a los menos favorecidos. Cuando la iniciativa de ayudar a los pobres la encarna el gobierno a través de los órganos del estado, se lo critica por que se busca votos promoviendo la vagancia, si lo hace un bientintencionado particular, es elogiado por su solidaridad. Paradójicamente quienes dicen sentirse afligidos por la pobreza, critican a aquellos pobres que crecen en la escala social con ayuda del estado. ¿La idea es acabar con la pobreza ayudando a los pobres o hacerla perdurar para que cierta gente se sienta mejor ayudando a los pobres con limosnas?
Algo que también hay que reconocerle al régimen macrista es que fomenta las ambiciones más oscuras de la sociedad. Este gobierno no ha otorgado ningún beneficio  relevante a la sociedad argentina, fomenta las individualidades. Una medida que tomó el macrismo fue eliminar la posibilidad de ver partidos de fútbol gratis de la liga argentina so excusa de que con el dinero que el estado destinaba a tal efecto podría usarse para construir escuelas y hospitales. La gente que avaló la medida no tiene hijos que asistan a escuelas públicas en su mayoría, ni usan hospitales públicos, pero encontraron valedero este argumento. Lo que en realidad permite esta medida es marcar una diferencia con sectores sociales a quienes consideran inferiores y esto es un mérito del gobierno de Macri que cierta clase media valora. De las escuelas y hospitales nuevos, ni noticias, al estado siempre la falta dinero, pero no importa, lo pondrán los trabajadores y jubilados quienes, en el peor de los casos, se indignarán contra los políticos, no contra Macri en particular.

El bloque de medios oficialistas
Los medios de comunicación cumplen un papel fundamental, el presidente Macri le debe sus triunfos a medios hegemónicos (Grupo Clarín, La Nación, Grupo América) que hacen campaña incesante tanto a su favor como en contra de todo aquello vinculado al gobierno anterior y no se haya adaptado a la época. Estos medios todavía siguen hablando de los mismos casos de corrupción atribuidos al gobierno de Cristina Fernández desde hace años. Incluso aquellos medios que ostentan una postura neutral muestran una velada simpatía por las formas y los modos correctos del gobierno actual como una asolapada crítica por el gobierno anterior en la mayoría de los casos.
En esta etapa se ejerce la censura, muchos medios de comunicación que no siguen la lógica anterior de alianza o neutralidad amigable, son considerados hostiles: Grupo Octubre (periódico Página 12, Radio AM 750), Grupo Indalo (Radio 10, C5N, vendido recientemente a Ignacio Rosner, ex empleado del Grupo Macri y de Clarín), periódico Tiempo Argentino, Radio Rivadavia o Radio del Plata AM 1030 son medios críticos del gobierno de Macri y corren riesgo de desaparecer o de cambiar dramáticamente la línea editorial. No hizo falta secuestrar a nadie, ni poner bombas como ocurría en otras épocas, la metodología es difamar a los dueños de estos medios (que en base a la campaña de prensa, sus dueños son vinculados por gran parte de la sociedad al gobierno anterior, esto los hace esencialmente corruptos y perseguidos por la justicia acólita al gobierno), esto permite una justificada falta de ayuda estatal (lo que se conoce como pauta), atraso en el pago de sueldos de los trabajadores de estos medios y el inevitable colapso económico del medio. Esto hace que aparezcan empresarios "salvadores" (y afines al gobierno) que compren estos medios no sin antes exigir el despido de aquellos periodistas más críticos para permitir la compra. Estos empresarios, difamados, presionados por la justicia y por las cuentas en rojo, ante la desesperación por vender, se encargan de hacer el trabajo sucio, los nuevos dueños ni se manchan las manos en despedir gente y el gobierno se escuda en la libertad empresaria para no aparecer como censor.

La post verdad y la mentira
La post verdad es una mentira que se opta creer por ser funcional a cierto ideario y que su repetición masiva la impone como verdad en términos goebbelianos. Los simpatizantes del gobierno de Macri no ignoran los Panamá Papers, el enriquecimiento de la familia Macri gracias al estado o las mentiras permanentes para maquillar medidas hostiles a la clase trabajadora, pero necesitan creerlas para no entrar en contradicción y porque el perfil derechista de este gobierno colma expectativas reprimidas ampliamente difundidas entre los sectores más reaccionarios de la sociedad argentina que son bastante numerosos, que la inocencia les valga.

¿Hay democracia en Argentina? Quizá estemos ante un régimen que sea difícil clasificar, no basta con haber ganado elecciones para ser democrático (por caso Hitler llegó al poder gracias al voto del pueblo alemán). Se puede decir que dista bastante de ser un país donde exista un régimen democrático, este es un sistema bastante parecido al mexicano donde el gobierno afín a los poderes fácticos goza de una protección permanente de la prensa.
¿Cuánto durará Argentina en este callejón? Todo depende de cuánto le siga sirviendo al régimen actual poner la culpa de errores actuales en el gobierno anterior, en cuanto sus adherentes le sigan creyendo y en el tiempo que tarde la oposición en encontrar una estrategia inteligente para contrarrestar esta ola. La permanente sucesión de acciones negativas de este gobierno, pero solo rechazadas por sectores específicos, mantiene en un asombro que le cuesta abandonar a los opositores más convencidos y que impide construir una alternativa de poder.
Latinoamérica retomó el ciclo neoliberal, maldición...



lunes, 30 de octubre de 2017

FMI Parte 3: La alegría no es brasileña

Tras años de reformas progresistas, Sudamérica observa un retorno a las políticas de derecha. Los tiempos donde grandes masas de pobres ganaban derechos y engrosaban las clases medias parecen haber quedado en el pasado.
Esto no fue casual, los sectores reaccionarios de los distintos países desarrollaron un discurso durante años que fue asimilado por importantes sectores de estos países gracias a la colaboración de los grandes medios de comunicación, generalmente afines a los intereses de las oligarquías locales.
Afirmaciones como "el mal ejemplo de la dictadura venezolana" o "la corrupción inherente a los gobiernos populistas", repetidas hasta el hartazgo con noticias, casi siempre sin confirmar, que confirmarían estas "verdades", se hicieron eco en la población de nuestros países, incluso en aquellos beneficiados por los gobiernos populistas corruptos. Esto se sumó al retraimiento de la economía a nivel mundial debido a la crisis de 2008-09 en EEUU (¿cuantas veces sospechamos de las crisis provocadas?) que acarreó una caída en el precio de las commodities (productos primarios) de los que aún la gran mayoría de los países latinoamericanos depende.

Luiz Inácio "Lula" da Silva
Quien quiera controlar Sudamérica, debería dominar Brasil, el país más grande del subcontinente y una de las 10 economías más importantes del mundo. El Partido de los Trabajadores (PT), liderado por el dirigente gremial Luiz Inácio "Lula" da Silva, logró acceder al poder la década pasada tras algunos fracasos electorales durante los años ´90. Durante el gobierno de Lula, salió de la pobreza una población similar al total de habitantes de Argentina, el desarrollo brasileño era puesto como ejemplo hasta por dirigentes de derecha de otros países latinoamericanos. El prestigio de Lula fue tal, que logró ubicar en la presidencia a una casi desconocida, Dilma Rousseff.          Sin embargo, la reactivación de la cuarta flota determinada por el presidente de EEUU, Barack Obama y la crisis antes mencionada, sumados a una creciente campaña mediática en contra del gobierno, se empezaron a suceder las protestas en todo Brasil y la imagen de los políticos oficialistas empezó a caer en picada. Cuando el desgaste era ya considerable, los sectores conservadores se sintieron animados para desalojar del poder a la primera mandataria. Como estaban lejos aún de las elecciones presidenciales (que así y todo corren el riesgo de perder) decidieron suspenderla alegando peregrinas acusaciones de corrupción en una vergonzosa sesión parlamentaria donde no faltaron encendidos discursos de contenido fascista.
Michel Temer
Un problema que siempre tuvo el PT fue la alianza que hizo con sectores de un partido parásito: el PMDB (Partido de Movimiento Democrático Brasileño), un histórico partido de centro-derecha que no consigue acceder al gobierno sin realizar alianzas pero que tiene una gravitación enorme contar con su apoyo para gobernar Brasil.  Ya esto se vio en la destitución del ex presidente Fernando Collor de Melo cuyo partido de los trabajadores cristianos hizo alianza con el PMDB. Collor de Melo renunció acusado de corrupción y lo sucedió su vice, Itamar Franco... del PMDB.
La historia se repitió con Rousseff que terminó destituida y reemplazada por el impopular Michel Temer (del PMDB, por supuesto) quien inmediatamente comenzó con reformas de corte neoliberal.
En este documental repasamos la historia de la relación entre el FMI y el Brasil neoliberal, historia que hoy muchos quieren que olvidemos.






jueves, 19 de enero de 2017

El genocidio permanente

Los pueblos originarios de América han sido despojados de su cultura, religión, territorio y derechos.
Fueron sometidos a las leyes de los invasores europeos que los condenaron a la pobreza y al olvido.
Cada tanto estos pueblos se levantan de esa fosa donde la "civilización" blanca y europeizante pretende confinarlos y es allí donde se los apunta como delincuentes o terroristas. Criminalizar a los pueblos originarios es una práctica habitual de los blancos para justificar una represalia que incluye ocupación de sus tierras y hasta el genocidio.
El caso de Leonard Peltier (foto) es ejemplificador. Peltier es integrante de la comunidad Lakota Sioux, un pueblo originario de Norteamérica cuya reserva ocupa las peores tierras de Dakota en EEUU.
En los años '70, mientras se desarrollaba la infausta Guerra de Vietnam, el gobierno de Richard Nixon también se preocupaba por los reclamos de los Lakota. Eran años donde los negros habían conseguido algunos avances (como así el asesinato de muchos de sus líderes), pero los pueblos originarios permanecían en el atraso y la pobreza.
La criminalización de los indios americanos es histórica y cultural, basta recorrer la filmografía de los westerns donde los indios son desalmados forajidos que invaden los pueblos de los "inocentes" vaqueros provocando destrozos, robando, asesinando y secuestrando mujeres blancas. Acciones que ameritaban una venganza ejemplar, o sea, una matanza atroz de indios a quienes se presentaba como salvajes por naturaleza, incorregibles.
El caso Peltier conformaría una especie de Western moderno. Un automóvil ocupado por 2 agentes del FBI ingresa a la reserva de los Lakota so excusa de perseguir un coche presuntamente ocupado por un aborigen acusado de un robo fuera de la reserva. Al no identificarse como agentes del FBI, se produce un tiroteo con los habitantes de la reserva y los 2 agentes mueren. Esto provoca un hostigamiento del gobierno a la reserva para hallar a los culpables y con pruebas endebles y múltiples irregularidades se encuentra culpable al líder tradicionalista de la reserva Leonar Peltier quien lleva casi 4 décadas preso.

Por ahora la versión solo está en inglés.

Las reservas aborígenes de EEUU suelen estar conformadas por sectores tradicionalistas (reticentes a asimilar la cultura blanca, defensores de sus orígenes y en general enfrentados al gobierno) y los reformistas (asimilados al estilo de vida occidental y complacientes con Washington, una especie de indios civilizados y buenos). Obviamente poco se sabe de los asesinos de múltiples habitantes de la reserva, casualmente miembros del sector más tradicionalista de la misma.

En Sudamérica pasa lo mismo
Machi  Francisca Linconao
Por estos días en Argentina se habla de la irregular detención de la dirigente indígena Milagro Sala acusada de múltiples delitos pero lleva un año presa sin juicio previo, además en la Patagonia se registró una feroz represión policial contra los mapuches a quienes se acusa de ladrones. Pero claro, este pueblo denuncia la ocupación de sus territorios históricos por parte de ricos terratenientes, muchos de ellos extranjeros (como el caso del británico Joe Lewis o el italiano Luciano Bennetton), es que en Argentina basta que un trajeado escribano pase por el pueblo aborigen reclamando la tierra para un cliente suyo con una escritura en su poder. Los pobladores, generalmente poco asesorados en cuestiones legales no tienen más opciones que abandonar sus tierras o resistir y correr el riesgo de ser reprimidos por las fuerzas policiales. La connivencia entre gobiernos, juzgados, terratenientes y fuerzas de seguridad es histórica.
También en Chile la persecución a los mapuches tiene larga data, el número de integrantes de esa comunidad que fueron privados de su libertad ya se cuentan por centenares desde la vuelta a la democracia. El ex presidente Sebastián Piñera los acusó de "terroristas" e impulsó leyes para perseguirlos por tener, según él, esta actividad. El gobierno ¿progresista? de Michelle Bachelet tampoco es garantía para los mapuches, no hay ningún tipo de amnistía o perdón como si existió para los jerarcas del pinochetismo quienes no estuvieron ni 5 minutos en una cárcel.
En 2013 murieron tras una explosión 2 colonos suizos, Werner Luchsinger y Vivian Mackay, de la Patagonia chilena. El confuso episodio fue considerado un atentado, y como en el caso de Sala y Peltier, reuniendo pruebas sospechosas y con testigos poco creíbles, se encarceló a los mapuches Francisca Linconao y Celestino Córdova. Vale aclarar que bajo la ley antiterrorista de Piñera, Córdova ya había sido encarcelado con anterioridad.
Los delitos que les endilgan se van sucediendo, en todos los casos aparecen acusaciones nuevas para prolongar el encierro. Gobiernos y cortes tanto chilenas como argentinas desoyen los reclamos de organismos internacionales y defensores de DDHH por la libertad de estos dirigentes.
Antes era la lanza y la cruz, luego vinieron los Winchester y Remington, hoy son las cárceles y los fal, la Maldición de Malinche parece haber aparecido para quedarse.


martes, 17 de enero de 2017

Costa Rica: País visionario

Por estos días es innegable el retorno neoliberal en gran parte de occidente. En muchos países, donde las políticas de despojo parecían perimidas, hoy se vuelven a escuchar las mismas explicaciones neoliberales que siempre fallaron y nunca consiguieron lo que sus defensores prometían, puesto que estas políticas no tienen interés en ayudar al pueblo en general.
Poco se habla de Costa Rica, sabemos mucho de Venezuela y del presunto "caos" que se vive allí porque hay un interés fundado en debatir aquellos modelos rebeldes a los caprichos de EEUU: la corrupción, la escasez de productos, la pobreza venezolanos atestan las redes sociales y medios de comunicación para "demostrar" el fracaso del modelo bolivariano. Sin embargo estos males, endémicos en Latinoamérica, se reproducen también en aquellos países alineados políticamente con EEUU, pero claro, no están sujetos a debate alguno.
Hace 12 años, mientras en Sudamérica surgían con éxito experiencias progresistas, Costa Rica se debatía la firma de un tratado de libre comercio (TLC) con EEUU, este documental costarricence muestra la falsedad de los argumentos de aquellos que defienden estos TLC con los mismos argumentos que veremos acá.
El drama de Latinoamérica no son los EEUU, no nos equivoquemos, es la clase dirigente local que se somete a la voluntad de EEUU para ostentar el poder y vivir del estado. Esta oligarquía cuando toma el poder, ora con las armas, ora con el voto popular, hace toda clase de esfuerzos por firmar tratados con las potencias occidentales (en nuestro caso, EEUU) bajo la excusa de insertar al país en la senda del comercio mundial prometiendo inversiones, generación de empleo y progresos que jamás llegarán. Para lo único que sirven estos arreglos es para la especulación financiera de estos oligarcas y la invasión de productos importados.
Los cantos neoliberales en América Latina no conciben a los países como un todo, sino como un territorio a disposición de una élite local.