La verdad, aunque esté en minoría, sigue siendo la verdad...

La burguesía disfraza su propio interés particular, para que de tal forma, ese interés particular forme parte del interes general
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miércoles, 10 de junio de 2020

Las empresas de convencimiento gozan de excelente salud

En 2012 ya se evidenciaba un fuerte grado de concentración en el panorama de medios de comunicación en muchos lugares del mundo.
El caso en el que se centra este documental de aquel año es en España, aunque lo podemos extrapolar a otros países, en particular a los de América Latina.
En este mundo que buscamos replantear, aprovechando la etapa especial que está atravesando, la información no es vista como un derecho humano esencial, sino como un negocio. Muchas empresas ajenas al rubro de la comunicación han comprado diversos medios a través del mundo, algunas incluso vinculadas al negocio armamentístico, se entiende en este sistema capitalista la libertad como un derecho del ciudadano y un privilegio sagrado de los dueños del capital que dirigen la opinión pública según sus intereses bajo la fachada de libre expresión y para eso no hay nada mejor que poseer un medio de comunicación que trate los temas de interés de la corporación moldeando el humor social de la manera más conveniente.



¿Qué es de interés público?
La libertad de expresión de la que tanto se jactan algunos de defender, de criticar su presunta falta en aquellos países apuntados de autoritarios es, para el ciudadano de a pie, tan útil como una caña de pescar en el desierto del Sáhara. Los medios de comunicación concentrados no reflejan la inquietud de los ciudadanos comunes y corrientes sino que la dirigen, los medios hegemónicos, que en el fondo son corporaciones multinacionales privadas, desde una aparente independencia, nos indican lo que está bien, con quien indignarnos y con qué preocuparnos. Muchas de esas cuestiones no nos preocuparían de no ser que los medios que nos brindan su información de manera tendenciosa para que formemos una opinión instalada desde fuera sobre ciertos temas.
Si a usted le preocupa por ejemplo la pobreza, rara vez un medio de comunicación va a destinar demasiado tiempo en hablar de la pobreza a menos que sea para beneficio propio. Si un medio importante mostrara todos los días la situación de la gente que vive en la calle, los barrios sin agua potable, se compadeciera del hacinamiento y mostrara preocupación por la desnutrición infantil, quizá la sociedad comprendería que la pobreza es un problema a resolver, pero claro, la solución al problema de la pobreza viene de la mano de la concentración de la riqueza, y entre los que más riqueza concentran están los dueños de los medios de comunicación. Es por ello que es más probable mostrar a los pobres como parias, delincuentes, holgazanes que están en esa situación porque quieren y no porque un régimen injusto los condena a perpetuarse en ese ignominioso lugar.

Cuando un medio de comunicación hace mala praxis (término que debería existir para los que administran la información) y se lo cuestiona por ello, se escuda en la "libertad de expresión", en que se busca "acallar las voces disidentes". Ni la libertad de expresión es tan importante para el ciudadano común, ni va a ver más limitada de lo que ya es su libre opinión, como bien dice el documental, mi libertad de expresión como ciudadano común no va más allá de lo que puedo decirle a un pariente, vecino o amigo ya que no puedo emitir un mensaje a millones. El problema es que el medio que se cierra no puede manipular a la población, trasladarle sus intereses e inquietudes.


El virus Chávez
El caso simbólico que este documental analiza, es el del presidente venezolano Hugo Chávez Frías, por aquel entonces aún vivo y en el poder. Hasta la gente que dice no confiar en lo que dicen los medios de comunicación tenía una opinión negativa del presidente venezolano. esto indica, que aún la gente que no se informa por los grandes medios hegemónicos percibe la perspectiva de éstos, a través de medios satélites (más pequeños, pero con el mismo punto de vista que los grandes) o desde terceras personas, esto es el éxito de los poderosos en el control del sentido común. Las criticas, ridiculizaciones, burlas y difamaciones vertidas al presidente Chávez por años se han inoculado como un virus en sociedades como la española y en otras más cercanas también.
Esto al punto de que hoy se nos presenta Venezuela como si fuera el infierno en la tierra y todo lo que se asocie a ese país sea asociado al mal aunque muy poca gente haya estado en Venezuela y halla evidenciado lo que se vive allí ya sea malo o bueno.

Han transcurrido 8 años de este documental y podemos decir que el escenario ha cambiado para peor, la concentración de medios se ha acentuado, la manipulación del discurso está intacta y los operativos de difamación contra aquellos dirigentes que osan debatir el verdadero esquema de poder están a la orden del día apenas un mandatario intente captar un mínimo porcentaje de la riqueza obscena de los oligarcas para redistribuir algo entre los menos favorecidos. Allí la amenaza de comunismo, "venezolanización", populismo, corrupción y tiranía fascista emerge de primeras planas y pantallas "libres" de expresarse abiertamente.

lunes, 25 de mayo de 2020

El otro virus que asola el mundo

El cielo es verde
Imagine usted que en una red social se me ocurre publicar un comentario donde afirmo que el cielo es verde y que existe una gran conspiración que nos oculta esta verdad. Usted podrá reirse, burlarse, o incluso diplomáticamente tratará de hacerme ver que estoy en un error. Pero claro, mi plan no es darle la razón, entonces sutilmente puedo sugerir que usted tiene la mente colonizada, que lo han convencido de una mentira y tarde o temprano se sentirá agredida/o y no tardará en insultarme. Si hubiera comenzado por allí, me hubiera hecho el trabajo mucho más fácil.
En ese momento, como buen fanático, pondré en evidencia su intolerancia a mi "libre pensamiento" y por proyección, la toda la gente que cree (con razón) que el cielo es azul.
 Aunque le cueste creerlo, mucha gente que no confía en su propia vista podría solidarizarse conmigo, repudiar su actitud soberbia y hasta quizá empiecen muchos a notar un tono verdoso en el cielo.

Cualquier ignorante pude debatir cualquier tema, hasta los de base científica
Este ejemplo simplón que acabo de presentar es un accionar típico en las redes sociales, el sector generador de simpatías, tendencias y climas de época por excelencia. Las redes como Facebook o twitter son una vidriera para generar emociones, para que usted vea un comentario que le disguste y sienta que debe responder, con la obligación de poner en evidencia al autor del comentario desubicado sin tener en cuenta que esa persona seguramente hizo ese comentario para generar esa reacción suya.
La interacción en redes sociales ha generado diversos grados de fanatismo: terraplanistas, anti-vacunas, conspiranoicos, anti-aborto, favorables al aborto, veganos y la gran variedad que exhibe la política. El fanatismo político suele ser más integral, hay personas que definen cómo pensar según lo que dicta la ideología a la que están atados, en cada aspecto de la vida se posicionan para establecer un dogma. Por ejemplo, hay sectores "de derecha" que defienden el libre comercio, se definen contrarios al aborto, contrarios a los reclamos del feminismo y favorables al endurecimiento de las leyes contra la inmigración y contra delitos urbanos. Pareciera que los ítems enumerados no tienen porqué tener un vínculo en común, son varios, pero sirven para establecer el grado de compromiso de los que quieren pertenecer al sector que proclama todas esas consignas:

"Si el señor X que tanto me agrada se define de derecha, yo debo definirme de derecha también, y si critica a las mujeres, yo debo hacerlo también porque quiero integrar su conjunto de adherentes"

Llegados a este punto, la lista de consignas a seguir y a repetir se transforman en un DOGMA del cual no podemos separarnos. Los seres humanos por naturaleza necesitamos sentirnos integrados a algún grupo social, queremos ser aceptados por otros, incluso somos capaces de efectuar ciertos ritos que nos desagradan para mostrarle a aquellos a quienes aspiramos a acompañar nuestro nivel de compromiso. En política esto se evidencia en el caso de cierto grupo de fanáticos al que denominamos como sobreideologizados porque repiten hasta las comas los discursos de ciertos referentes. Muchos de ellos se dicen defensores de las libertades individuales y cuestionan a sus oponentes en todo debate con motes que perfectamente les cabrían a ellos mismos. Destacan por su afán de proyectar.
Los sobreideologizados son tan "librepensadores" que están identificados 100% con la "derecha" y se autodefinen como "libertarios" o bien se asumen "de izquierda" y algunos se enorgullecen de llamarse trotskistas, o más cariñosamente, zurdos. Unos como otros son dogmáticos, no pueden desviarse un ápice del dogma a riesgo de exclusión, de perder su status, lo que les da entidad, pertenecer a cierta agrupación, ideología o (no se ría) corriente de pensamiento, una de esas donde usted no puede pensar cualquier cosa, debe pensar, opinar y comportarse como los referentes, como "los que saben". En realidad esos fanáticos no son iluminados, están adoctrinados, no tienen capacidad para rebelarse, ni para opinar en contraposición a lo que les marca, digamos, EL PARTIDO. Tienen una fuente de información única, una sola fuente que les impone como ver el mundo y no tienen la sabiduría, ni el nivel para debatir con argumentos propios, sino de los que les inocularon otros. Tampoco pueden, por ignorancia o cobardía, separarse de ese discurso, el miedo a ser acusado de traidor, es tremendo.
Incluso gracias a estos individuos proliferan un gran número de noticias falsas, pero solo aquellas que son afines a su parecer, independientemente de que se las desmienta en algún momento porque cuando llega la desmentida es demasiado tarde, el impacto deseado se obtuvo y ya la gente está entretenida con otra cosa.
 Algunos llegan a ciertos foros a divertirse, a confrontar la forma de ver el mundo que les enseñaron a no cuestionar por temor a convertirse en nadie, a que los rechacen sus camaradas y a que le desconfíen aquellos a quienes atacó. Claro, vienen programados para debatir con ideas pergeñadas por otros, para chicanear, para no dar el brazo a torcer a quienes piensan diferente, porque en su mundillo son pocos y no influyen, necesitan interactuar en otros sitios para sentir que a alguien le generan indignación, es su forma de sentirse vivos, y ante cada insulto, sienten que "ganaron el debate con argumentos sólidos". Y no es así, no quiere decir que ganaron, fueron lo suficientemente obstinados para no conceder nada y se hacen insultar no porque sus oponentes se quedaron sin argumentos, sino porque es natural indignarse ante gente terca, y que muchas veces recurre a excusas que ya se habían debatido para que el intercambio no acabe nunca.
 Tienen la soberbia de creer que el objetivo del debate es hacerles cambiar de opinión a ellos (cosa que no está en sus planes) y no con el fin de debatir sinceramente una problemática específica con seriedad. En estos tiempos de virtualización forzada proliferan estos especímenes especializados en generar emociones rápidas en vez de respuestas elaboradas que no quieren entender y en muchos casos no son capaces de entenderlas. En general las tendencias políticas más retardatarias apelan a los dogmas, a los falsos líderes para sembrar de fanáticos sobreideologizados los sectores de la sociedad a los que se prevé perjudicar. Esto mantiene dividida a la clase trabajadora bajo falsas consignas cuando el verdadero problema es la clase dominante que la oprime. El mejor remedio contra el exceso de los infectados por la sobreideologización es ignorarlos, a menos que para esto también se cree una vacuna...

viernes, 26 de julio de 2019

No es momento de bajar los brazos

Nos tomamos un tiempo para hablar de este personaje inspirador de nuestra página que es un emblema en la materia de revelar secretos del verdadero poder, de aquellas cosas que no quieren que sepamos mientras nos distraen con frivolidades.
Saludo de Assange mientras era detenido en Londres
Ya hemos hablado de Julian Assange, el periodista-hacker australiano nacionalizado ecuatoriano que a través de su página web https://wikileaks.org/ reveló secretos que apuntaron al corazón del sistema dominante sin comprometerse abiertamente con nadie. Muchas de sus noticias sirvieron para horadar la credibilidad de muchos políticos, en particular de los EEUU al revelar información que debía permanecer confidencial. Impactó durante la gestión Obama, el nivel de cinismo inhumano de los militares estadounidenses en los conflictos de Oriente Medio en las matanzas de civiles inocentes, como así también las infames intrigas de lobby y corrupción que le costaron la carrera presidencial a Hillary Clinton y las revelaciones de la militar trans Chelsea Manning y del informático Edward Snowden (hoy asilado en Rusia) sobre cuestiones sensibles de la política exterior de EEUU que involucraban espionaje a líderes mundiales como la canciller alemana Angela Merkel.
A Assange le hicieron lo que se suele hacer en estos casos exagerarle o inventarle causas que les permita perseguirlo y encarcelarlo sin exhibir los verdaderos motivos de dicha persecución. Se lo acusa de abusar sexualmente de varias mujeres, algunas de estas causas se desestimaron por falta de pruebas, otras se reactivaron. No es difícil para el poder al que Assange afectó conseguir los medios necesarios para comprar voluntades y que los juicios prosperen. Acusaciones similares sufrieron otros colaboradores de Assange que tras declararse arrepentidos y dejar de colaborar con Wikileaks fueron dejados en paz.
Assange se asiló en la embajada de Ecuador en Londres mientras Rafael Correa era presidente del país sudamericano. La embajada tuvo que resistir los intentos de la policía londinense que pretendía violar la soberanía ecuatoriana de la embajada (algo a lo que los británicos están acostumbrados) para capturarlo tras el pedido de extradición de la justicia sueca  y el reclamo de EEUU.
Lamentablemente Correa no eligió un buen sucesor en Lenin Moreno, quien traicionó a su mentor al instante de asumir, abrazando las políticas neoliberales o persiguiendo judicialmente a través del lawfare a todos los ex integrantes del gobierno de Correa acusándolos de corrupción, artimaña también usada en Argentina, Perú y Brasil. El acercamiento del traidor Moreno a las políticas de EEUU y del grupo de países de la Alianza del Pacífico (todos de gobiernos de derecha) hacían pensar que los días de Assange libre de las garras del Tío Sam estaban contados.
Y así fue, en una decisión insólita Moreno permitió que la policía inglesa ingrese a la embajada a detener a Assange. Las razones fueron la mala conducta del asilado que habría hecho sacar de quicio a los miembros de la embajada que accedieron a dejar violar su soberanía para que se lleven a  Assange con pretextos de niño malcriado.
Hoy muchos medios de comunicación que se nutrieron de noticias de Wikileaks le soltaron la mano a Assange, divulgan que se volvió loco, que fue un malcriado desagradecido con el país que lo asiló, puras patrañas para disimular que el abyecto Moreno cedió a las presiones

viernes, 15 de febrero de 2019

Con los buenos se va al cielo, ¿con los malos vamos a todos lados?

En estos días existe un debate abierto sobre las acciones que deberían tomar los partidos populares (en acciones, no de nombre, claro está) al momento de retornar al poder, lo cual sería el primer objetivo a cumplir en el corto o mediano plazo, esperamos.
Algo que se debe tener en cuenta son los errores del pasado para no repetirlos, vamos a centrar nuestro análisis en el caso latinoamericano donde el retroceso político viene siendo abrupto y brutal.
Las democracias populares latinoamericanas que surgieron desde finales del siglo XX cometieron el error de ser extremadamente republicanas con los sectores dominantes, intentaron asimilarlos con más o menos buenas artes, hacerles comprender la finalidad patriótica, una que estos sectores no aceptaron nunca, ni aceptarán.
En América Latina las clases dominantes se creen "La Patria" y eso les da derecho a someter a un sector de la sociedad sojuzgado y oprimido al que creen justo explotar, para ello esta élite minoritaria tiene el control de los órganos de justicia (que aún componen el poder menos democrático y más aristocrático de nuestras sociedades), de las fuerzas armadas, de la Iglesia, de los medios comunicación hegemónicos (ya sea por coptación o control directo) y de los medios de producción exportables y de demanda interna, controlan sus precios y el ingreso de divisas al país, todo esto además hace de esta clase poseedora de las mejores tierras, en proporción significativamente mayor a la que representa como parte de la población.

Hay que dejar de portarse tan bien
Los gobiernos populares que gobernaron hasta hace pocos años hegemonizando la región, no lograron alcanzar sus objetivos y cumplieron parcialmente con algunos: mejor distribución de la riqueza, reconocer derechos a minorías o potenciar el consumo interno, pero los cambios estructurales no se hicieron, ya sea por falta de osadía o debido a cierta inocencia.
Estos gobiernos quedaron arraigados a formas clásicas y directas de hacer política, no fueron hábiles en el manejo de los medios de telecomunicación donde la derecha ha sacado un campo de ventaja (redes sociales, empleo de trolls). Se optó por mostrar actos y planes de gobierno a través de cadenas nacionales o programas de radio/tv oficialistas que con el tiempo (y con la permanente difamación de prensa hegemónica a la que se dejó actuar libertinamente) fueron vistos como algo oprobioso para un sector de la población que le cuesta apagar la tv o la radio si no quiere hacerlo para no ver al "tirano" mostrar sus actos de gobierno.
La comunicación directa sirvió en un principio, después fue contraproducente y no se supo cambiar esa comunicación por algo mejor, ni controlar a los medios hegemónicos convertidos en partidos opositores que incurrieron en exageraciones y mentiras para instalar un odio en gran parte de la población hacia funcionarios del mismo gobierno que les dio cierto bienestar bajo acusaciones de corrupción y hasta de asesinatos hasta ahora incomprobables en todos los casos.
Esta difamación genera muchas dificultades a estos sectores políticos para nada minoritarios, a la hora de generar alianzas que los devuelvan al poder. La campaña de odio formó un imaginario social que impactó hasta en ciertos sectores ilustrados que asimilaron el mensaje transformándose en opositores y hasta apoyando opciones de derecha ajenas a su propia ideología. Hoy les cuesta volver y asumir el terrible error cometido, ya se sabe que el orgullo es una enfermedad en la política, a nadie le gusta asumir errores.
Por otra parte, los partidos que representen una alternativa popular deben aggiornarse en el manejo de las nuevas tecnologías, marcar agenda y llegar a los sectores más despolitizados, más neutrales, los que definirán las elecciones.
Una clave a tener en cuenta es apuntar al ciudadano despolitizado medio, el que dice ser neutral. El panorama actual permite estas aberraciones, la de individuos que no se interesan mayormente por la realidad de sus países y votan mirando su propio bolsillo y según sus simpatías, no es culpa de ellos, a este sistema le convienen ciudadanos así porque ya sabe como manipularlos, algo que los partidos progresistas hasta ahora no saben o no han querido hacer. Se sabe que ya se cuenta con un número interesante de adeptos que conforman un núcleo duro de convencidos, pero que no es suficiente para volver al poder; también existe otro sector de acérrimos opositores unidos más por espanto que por amor a los que ya no se puede convencer de nada, pero que tampoco son una abrumadora mayoría. Nos queda un tercer sector variable, es a éstos a los que se debe captar.
No siempre hay que explicar todo desde una perspectiva racional como si fuéramos iluminados, a veces es mejor explicar poco y apuntar a cuestiones emocionales, mostrarse sensibles aunque suene frívolo. Hoy obtiene más votos un neoliberal sonriente que un progresista de gesto adusto. Quizá convenga debatir cuestiones abstractas de la política eliminando nombres propios, hoy se discuten personas, no ideologías, y es allí donde el neoliberalismo se confunde entre las opciones potables.

Una vez en el poder, ¿qué?
Presidente de China Xi (izq.) y de Rusia Putin (der.).
El economista alemán Albert Hirschmann habló alguna vez de la pendularidad de los ciclos políticos, las sociedades alternan períodos de mayor conciencia social con otros individualistas. Claramente hemos ingresado en éste último. Los partidos que detenten el poder deben tener el tacto suficiente para apelar a esa sensibilidad y temor individualista para tomar el poder aunque pueda generar algún rechazo hacerlo, no importa, primero se vuelve al poder y luego se impone la agenda de los pueblos. ¿Una receta cínica? Por supuesto, y es en el cinismo donde la derecha nos marca la diferencia hoy.
De triunfar la estrategia anterior, una vez gobierno y con el apoyo popular, se debe aplicar una doctrina de shock al revés. Rápidamente hay que hacerse con el control de:

  1. La justicia, democratizando la elección de jueces y promoviéndolos por su currículum y no por su linaje o contactos políticos o empresariales.
  2. Las fuerzas armadas y de seguridad: En nuestros países ofician como brazo armado de la aristocracia, corresponde instalar altos mandos comprometidos con los derechos humanos, con una tendencia ideológica totalmente apartada del fascismo y afín a los intereses populares. Esto explica porqué no se concreta el golpe de estado en Venezuela.
  3. Control de las telecomunicaciones: Los medios de comunicación deben ser variados pero no hegemónicos, se deben incluir medios estatales con llegada a todo el país. No se pueden permitir oligopolios mediáticos que oficien como órganos desestabilizadores o que impongan agenda. Las redes sociales y ciertas web deben tener un acceso más restringido, no se puede permitir que las fake news alteren la opinión popular, ni se usen para difamar al país. ¿Muy autoritario? Es lo que hacen países como Rusia, China e Irán para limitar la propaganda occidental. Recordemos que la "revolución de los colores" en Rusia y la revuelta de la plaza Tiananmen en China fueron promovidas desde el exterior para desestabilizar a los gobiernos, y fueron éstos los que desactivaron esa operación haciéndose cargo de la agenda mediática y quitándola del ámbito empresarial privado.
  4. Los medios de distribución y producción: Nuestros países producen materias primas que son procesadas en el exterior y luego compramos manufacturas compuestas por nuestros productos exportados. Se deben promover empresas nacionales que procesen nuestros recursos y agregarles valor al exportar abriendo fuentes de trabajo. Para ello se necesita limitar importaciones y generar una política altamente proteccionista, como tienen EEUU y otras potencias europeas. En caso de ser necesario, el mismo estado debe ser exportador exclusivo de materias primas bajo la creación de juntas nacionales de granos/hidrocarburos/carnes para controlar el precio en el mercado interno al que hay que potenciar. Promover la mejor distribución de la tierra y ayudar a los pequeños productores y artesanos.
¿Podría estallar todo por los aires de ponerse esto en práctica? Depende del humor social, que a su vez está influido por el tipo de información que se hace masiva. Cuando el gobierno ejerce el control de la agenda, el perjuicio a la clase dominante no se traslada como indignación a las clases dominadas susceptibles, es lo que hace el presidente ruso Vladimir Putin según el documental de Adam Curtis Hipernormalización.

El peor error que se puede cometer, y que ya muchas fuerzas populares cometieron, es intentar reflexionar con la clase dominante, conocedora de que más temprano que tarde va a sufrir un recorte de privilegios, y es allí donde recurren a los medios de comunicación, desabastecen al país (son justamente productores y distribuidores), a los militares para generar un golpe de estado, y una vez en el poder actúa la "justicia" ya que los derrocados son acusados de corrupción.
El debate está abierto, hay que darlo. En todos estos años las soluciones clásicas nos llevaron al engaño de discutir en los términos que el mismo sistema nos impone, ¿por qué? porque la clase dominante ganó la batalla cultural y nunca se revirtió esta situación ni cuando los despojamos del poder político.

lunes, 24 de diciembre de 2018

El dueño de la mentira

En estos tiempos se debate el papel de las fake news (noticias falsas) que circulan en las redes sociales y afectan el panorama político de muchos países. Vale decir que esto no es un fenómeno nuevo, pero con las nuevas tecnologías cobra una visibilidad mayor.
Roger Stone
Esto no implica un despertar de conciencia de la población, gran parte de los ciudadanos que luego votan se ven obnubilados por emociones que fueron potenciadas por estas noticias falsas, emitidas por largos períodos de tiempo.
Se sabe que es más fácil engañar a alguien, que convencerlo de que ha sido engañado (eso sostenía el escritor estadounidense Mark Twain). Quizá por orgullo propio, resentimiento o simple ignorancia, en política no sobran los casos de personas que asumen su error al optar por tal candidato o tendencia política.
A este respecto, en la historia fueron apareciendo líneas de conducta (más que de pensamiento) tendientes al control de masas. Uno de los nombres más célebres fue Maquiavelo, pero surgieron otros (recordemos a Edward Bernays a quien ya le hemos dedicado unas cuantas líneas), y al modernizarse la democracia, los métodos se fueron perfeccionando. En general hay un estudio de la sociedad, sus gustos, ambiciones, limitaciones del ciudadano medio así como sus preocupaciones. Estos estudios muchas veces se efectúan en cuestiones que parecen ajenas a la política. Por lo general todas estas manipulaciones se ejercen en marcos de crisis, fomentando una mezcla de odio, temor y desconfianza de la sociedad tendiente a fragmentarse sin cuestionar los verdaderos beneficiarios de estas rencillas
Atento a esto, un operador político de los EEUU llamado Roger Stone, es un gran ejemplo de como mintiendo descaradamente se pueden obtener logros políticos que por el camino de la sinceridad serían impensados.

La piedra republicana
Los inicios de Roger Stone datan de los tiempos de Richard Nixon, Stone siempre estuvo detrás de las campañas de políticos republicanos, partido que Stone apoya, utilizando la exageración, la difamación y la mentira contra candidatos rivales de quien contrataba sus servicios. Incluso, a veces, otros republicanos por internas partidarias. Su colaboración se hizo visible también en las campañas
presidenciales de Ronald Reagan, George Bush (p), Bob Dole, George Bush (h) y Donald Trump.
Stone se jacta de su actividad y no tiene ningún interés por parecer políticamente correcto, hace alarde de su crapulencia. Él cree que el odio en la política es un agente mucho más potente que el amor y estimula sentimientos de visceral rechazo entre la población contra políticos opositores.
Alex Jones
No se caracteriza por mostrar virtudes propias del candidato por el que "cabildea" (hace lobby) cuya campaña se limita a repetir lo que la ciudadanía quiere oír, sin embargo, hace foco de campaña en chicanas contra los opositores apelando incluso a denuncias por delitos graves que en muchos casos son falsas, y los restantes son exageraciones. Ni siquiera tiene empacho en aliarse con un propagador de teorías conspirativas afín a la más rancia derecha estadounidense como Alex Jones, quien hasta tiene un medio de información alternativo (InfoWars) de financiación dudosa.
Stone nunca argumenta su apoyo republicano en la posibilidad de combatir la pobreza o en la igualdad de derechos, sino en sostener una "grandeza americana" presuntamente perdida por malos políticos y gobiernos controlados por un establishment que paradójicamente también apoyó y apoya a todos los candidatos que promovió Stone a través de los años.
Stone se dice un libertario, un derechista que acepta los cambios sociales propiciados por políticas estatales,... insultando la injerencia del estado en la vida social. Este movimiento es una hábil forma que tiene la derecha contemporánea de asimilar cambios recientes (generalmente propiciados por gobiernos izquierdistas) para parecer moderna, mezclándolos con acusaciones de populismo a cualquier tendencia progresista, en un rabioso discurso anti-política y sosteniendo el libre mercado como sinónimo de libertad política.

Esta es la historia de un hombre que es prácticamente una estrella mediática, que no le preocupa exhibirse como un personaje pintoresco y que no le hace asco a los escándalos.
Quizá al comprender este tipo de personajes, su forma de hacer política y como éstos conciben a la sociedad, nos ayude a entender los cambios políticos desfavorables que estamos viviendo. Tengamos cuidado en como se desarrollarán las campañas políticas futuras dada la gran cantidad de émulos que tiene el señor Stone. La política no va a cambiar, las promesas no se van a cumplir, pero estos lobbystas habrán dado con un gran negocio y de paso forjarán una reputación.






domingo, 14 de octubre de 2018

Las operaciones de Falsa Bandera

Imaginemos que un país poderoso X (que basa su poderío en la fuerza militar, por si quedan dudas) quiere invadir otro país Y que no se somete a sus intereses. El país poderoso tiene un problema, se jacta de ser garante de la democracia, de liderar el "mundo libre", así que no puede invadir a Y sin una excusa acorde a su discurso. El país Y no hace absolutamente nada para ser atacado, más allá de sostener una postura soberana, pero X tiene recursos y la agenda de los medios de comunicación más importantes, así que inventa una agresión de parte de Y: Una invasión territorial, un ataque terrorista, el hundimiento de algún barco, y cualquier agresión que un país con medios pueda hacer pasar como un acto de guerra. Una vez que la sociedad, espantada por el acto que se lo presenta como estremecedor, acepta los argumentos dominantes, la invasión y guerra se acepta como un acto de represalia contra el (falso) país agresor.
Esto que acabamos de describir es lo que se conoce como una Operación de Falsa Bandera (OFB) y fueron recurrentemente utilizadas en los últimos dos siglos, en particular por EEUU.
Se sabe que diversas formas de OFB fueron empleadas por Washington:

  1.  Para permitir la expansión territorial de EEUU: Guerra mexicano-estadounidense 1846-48, donde se acusó a México de hostigar a nuevas repúblicas independentistas (Texas, California) que EEUU decidió defender y luego terminaron integrando su territorio.
  2.  Para convertirse en una potencia colonial: Guerra hispano-norteamericana (1898-1902). Nuevamente con el fin supuesto de proteger a los independentistas cubanos, EEUU envía a Cuba (todavía colonia española) el acorazado Maine. EEUU había intentado comprar Cuba a España, que siempre rechazó las ofertas, Cuba era la última joya del decadente imperio español, así que se crea un ataque terrorista al acorazado e inmediatamente se culpa a España a través de los medios de comunicación. España terminó perdiendo las últimas colonias que le quedaban. La manipulación mediática de los hechos está retratada en la gran película Citizen Kane de Orson Welles. Cuba terminó convirtiéndose en una anexión de EEUU bajo la forma de un protectorado (por si España quería retomar la isla) y luego a través de gobiernos títere hasta la llegada de Fidel Castro en 1959.
  3. Para imponer su hegemonía: Incidente del Golfo de Tonkín (prolegómeno de la Guerra de Vietnam). En agosto de 1964, plena Guerra Fría, una patrulla de barcos de guerra estadounidenses patrullaba las aguas de este golfo que Vietnam del Norte (comunista) consideraba propias. Las pésimas condiciones climáticas y lo turbulento del mar les hicieron creer a los buques de la US Army de un ataque norvietnamita al que respondieron con bombardeos sobre la costa. El presidente Lindon Johnson se aferró a la hipótesis del ataque e inició las hostilidades sobre Vietnam que concluyeron en una larga y penosa guerra de la que hemos hablado en varias ocasiones.
  4. (Puede considerarse parte del item anterior) Para hacerse de los recursos naturales de territorios "enemigos": De esto trata el documental alemán que les presentamos, a 17 años del atentado a las Torres Gemelas, muchos creen que lo ocurrido el 11 de septiembre de 2001 en el World Trade Center fue un auto atentado para poder invadir Afganistán (donde supuestamente estaba oculto el organizador del crimen, el saudita y socio Osama bin Laden) y luego Irak so excusa de ser un estado que tenía un arsenal de armas biológicas y químicas... provistas por EEUU para la guerra de éste país con Irán, y por ser un país promovedor del terrorismo con pruebas increíbles presentadas por Colin Powell en su memorable discurso.

jueves, 15 de febrero de 2018

El verdadero Don Verídico

I.F. Stone (1907-1989)
Isidor Feinstein Stone fue un gran periodista estadounidense, su inquebrantable afán por mostrar la verdad lo alejó de los grandes medios hegemónicos de comunicación pero le hizo ganar un enorme prestigio.
I.F. Stone llegó a publicar un semanario casero con ayuda de su esposa donde develaba los secretos políticos y analizaba la realidad no sin cierto cinismo. Su independencia de cualquier empresa de medios y de auspiciantes publicitarios le daba la libertad necesaria para desenmascarar las mentiras del sistema. I. F. Stone fue un pionero de lo que hoy se conocen como blogueros, mucho antes de Wikileaks o de Snowden.

Muchos investigadores independientes rescatamos las enseñanzas de I.F. Stone planteando que vivimos insertos en una red de mentiras. Los gobiernos nos mienten, nos engañan para que aceptemos el sistema dominante condenándonos al sometimiento, a la desgracia y a la pobreza, con un objetivo siniestro: que aceptemos nuestros padecimientos pacíficamente, como algo normal e inevitable. Stone creía en la labor social del periodismo, como un arma de defensa de los débiles, para que estos conozcan que su desgracia no es una consecuencia inevitable del destino, sino que existen poderes que prefieren estar ocultos que producen estas injusticias en beneficio propio y les conviene que estemos distraídos con estupideces o preocupados por peligros más o menos ficticios para no poner el foco en el poder corporativo que los medios de comunicación, sus auspiciantes y el mercado en general.
En estos tiempos es absurdo hablar de periodismo independiente, pero hay algunos medios que honran la vocación periodística de Stone. Lamentablemente aún los grandes medios de comunicación gozan de un alto poder de dominio de la agenda y es rara la ocasión en que una noticia contraria al poder y surgida en medios alternativos llegue a las primeras planas, sin embargo existen algunos casos honrosos como el Watergate o los crímenes de guerra en Vietnam.

"Las únicas batallas que vale la pena pelear son aquellas que vamos a perder, porque alguien tiene que pelearlas, y perder, perder y perder, hasta que un día, alguien con las mismas ideas que nosotros logre ganarlas."
                                                                                  I. F. Stone





miércoles, 3 de enero de 2018

Un neoconservadurismo feliz: El exitoso experimento argentino

Jaime Durán Barba
En 1973 en Chile con el derrocamiento de Salvador Allende se puso a prueba un experimento, instalar por la fuerza un régimen neoliberal conservador violando todos los derechos humanos bajo la excusa de combatir al comunismo en el marco de una "guerra sucia" donde los muertos eran siempre del mismo bando.
Este sistema de dictadura atroz se exportó a otros países sudamericanos en el marco del Plan Cóndor, permitiendo el endeudamiento exponencial de estos países y la instalación de un sistema socio económico favorable a las élites y generador de enorme desigualdad que al día de hoy es muy difícil de erradicar.
Por aquellos años las dictaduras de derecha tenían excusas para explicar las abominables atrocidades cometidas: torturas, asesinatos, desaparición forzada, violaciones, y hasta el robo de bebés, amparadas por los medios de comunicación dominantes, el empresariado y la Iglesia.

En Argentina se está llevando un nuevo experimento para reinstalar el sistema neoliberal, con matices distintivos al del Plan Cóndor. El gobierno del ingeniero Mauricio Macri se dio en elecciones democráticas permitiendo que por primera vez en su historia un partido nuevo, de derecha y sin alianzas con el peronismo logra tomar el poder en Argentina votado por el pueblo. La cuestión es como llegó a ese poder, cómo lo mantiene y quienes lo ayudan en esta tarea.

El odio al otro como fuente de poder
Durante los últimos años de gobierno de su antecesora, Cristina Fernández de Kirchner (CFK), llovieron denuncias por corrupción contra funcionarios de aquel gobierno, incluida la misma CFK y críticas contra medidas del gobierno propendientes a la asistencia social. Muchas de esas denuncias no prosperaron, pero sirvieron para sembrar el rechazo de amplios sectores de la clase media argentina al gobierno de CFK desde 2012 en adelante.
Este rechazo fue fomentado por medios de comunicación como el grupo Clarín o el periódico conservador La Nación, de amplia llegada a la clase media, haciéndose eco de estas denuncias y hasta generándolas e ignorando las desmentidas.
Todo esto hizo surgir una moralina de sectores relativamente acomodados de la sociedad que comenzaron a rechazar con mucha vehemencia la "corrupción K" (por Kirchner) y "los planes", la ayuda que el anterior gobierno le otorgaba a los sectores más postergados. Este rechazo se evidenció en protestas y en la creación de la grieta, la división entre detractores y defensores del anterior gobierno.
Presidentes Trump (EEUU) y Macri (Argentina)
El uso y abuso de las redes sociales es un ingrediente nuevo en la política argentina tanto para instalar un tema u opinión que al gobierno le interesa popularizar, como para difamar a funcionarios y periodistas que critiquen cualquiera de sus medidas. Esto se efectúa a través de empleados de call center (o granjas de duendes) que operan como trolls favorables al gobierno y que son quienes en gran parte mantienen activa la división entre los argentinos.
Esta grieta es el maná del gobierno de Macri, el permanente recuerdo de la maldad del gobierno anterior, le permiten a estos neoliberales implementar políticas que claramente benefician a los más ricos sin un rechazo masivo de la sociedad. Muchos argentinos están dispuestos a empobrecerse con tal de que "los K no vuelvan más", están dispuestos a hacer el esfuerzo necesario para que el país salga adelante. Esto es raro, el esfuerzo parece que lo tienen que hacer los trabajadores, mientras que se desfinancia el estado eliminando subsidios a las exportaciones agropecuarias (uno de los principales ingresos del país), a la minería, rebajando impuestos a ciertos bienes de lujo y progresivos, habilitando la especulación financiera y abriendo indiscriminadamente las importaciones, todo esto sin el control de la inflación que tanto se había prometido y rebajando salarios y jubilaciones. Siempre se dice que Argentina es un país rico, capaz de abastecer con su extensión a 5 veces su población, entonces ¿porqué ahora la clase trabajadora tiene que aceptar su empobrecimiento?
La excusa que esgrimen los defensores del actual régimen macrista es que el anterior gobierno "se robó todo" ("se robaron un PBI" llegan a decir algunos, repitiendo esta peregrina afirmación emitida en un programa de televisión), sin embargo, de todas las denuncias por corrupción que llegaron a la justicia, son pocas las que lograron prosperar y varias salpican a funcionarios del actual gobierno. De todo lo que presuntamente se robaron no se recuperó prácticamente nada ni se sabe en que se lo habrían gastado,... si efectivamente se robaron lo que se dice.

La importancia de parecer honesto
Todo esto muestra como el experimento neoliberal que encarna el macrismo tiene una arista psicológica bastante pronunciada. Al lado de los desprestigiados opositores vinculados a la corrupción kirchnerista, a la resistencia violenta al "cambio", los funcionarios macristas parecen honestos.
Los asesores de imagen del gobierno se preocupan mucho por las formas, se han dado cuenta que a la población le indigna mucho más el modo en que comunica una medida que en las consecuencias de la medida. Permanentemente se utilizan focus groups para saber que inquieta a la población, que temores ésta tiene y que le parece bien. Gracias a esto el gobierno macrista estudia como encarar temas complicados como los casos de Santiago Maldonado o la desaparición del submarino ARA San Juan para pagar el menor costo posible. Si con esto no basta siempre hay algún odiado funcionario del gobierno anterior al cual detener por diversas corruptelas, la administración de la "justicia" se da en momentos específicos, a modo de cortina de humo para proteger al gobierno de problemas actuales que genera o no sabe controlar ni solucionar.
La imagen santurrona de la gobernadora María Eugenia Vidal (ver siguiente video) de la provincia más grande de Argentina es explotada por el gobierno. Es la política de mejor proyección para las presidenciales de 2019, no importa lo que diga, importa como lo dice, la contracara de los funcionarios del pasado acusados de soberbios, malvados y por si fuera poco, asesinos y ladrones.
El régimen liderado por el ingeniero Macri se caracteriza por incurrir en las mismas faltas que se le achacaban al gobierno anterior: censura a la prensa opositora, injerencia en la justicia, corrupción, fomentar la traición entre grupos opositores para mantenerlos divididos o presión sobre los gobiernos provinciales para obtener favores políticos  se realizan en las sombras, todo indica que el gobierno está detrás de situaciones aparentemente azarosas en las que no hay pruebas de su intervención, pero que son favorables a sus fines.




La estética emoji
El gobierno argentino se dirige a aquella porción de la sociedad que se cree con cierta superioridad moral y que defiende la meritocracia.
Hay un sector de la clase media al que se dirige el mensaje oficial y que está profundamente estudiado. Se trata de gente que dice sentir desprecio por la corrupción, de mentalidad conservadora, a veces muy religiosos, que en muchos casos en redes sociales dicen proteger a los animales, arman cadenas de oración para niños enfermos, pero que no tienen empacho en defender la pena de muerte, en exigir la prisión de corruptos sin muchas pruebas, en pedir que bolivianos, peruanos y paraguayos "se vuelvan a su país" o en relativizar (o avalar) la represión a manifestantes a los que tildan de revoltosos defensores de corruptos que viven de los planes del anterior gobierno. El macrismo se nutre de esta hipocresía tan difundida en la sociedad que lo sostiene.
El discurso del gobierno argentino se restringe a frases bientintencionadas muy simples repetidas muchas veces: respetemos a los mayores, oigamos a los que piensan distinto, deje bajar antes de subir al tren, seamos buenos vecinos, todo esto sostenido con millonarias campañas publicitarias como la del agradeselfie promovida por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, bastión del poder macrista.
La tierna estética de las redes sociales de la que se abusa el régimen es utilizada hasta para difundir los controles policiales en los medios de transporte público.
Otro aspecto en el que se insiste es en el del "emprendedurismo", que en otras épocas era la salvación personal en tiempos de crisis, hoy es visto como una oportunidad. Lo que antes era una "changa" para no caer en la pobreza hoy es aprobado como iniciativa personal.
La iniciativa personal es hasta promovida por los medios de comunicación que promueven ejemplos de particulares que tienen una idea ingeniosa o realizan algún trabajo social destacado ocupando espacio en la información verdaderamente relevante.
Esto podría confundirse con un discurso vacío, pero  no, tras esa aparente frivolidad se esconde una exaltación al individualismo y a la meritocracia: cada uno llega hasta donde puede y su talento le permita sin que haga falta la intervención del estado para ayudar a los menos favorecidos. Cuando la iniciativa de ayudar a los pobres la encarna el gobierno a través de los órganos del estado, se lo critica por que se busca votos promoviendo la vagancia, si lo hace un bientintencionado particular, es elogiado por su solidaridad. Paradójicamente quienes dicen sentirse afligidos por la pobreza, critican a aquellos pobres que crecen en la escala social con ayuda del estado. ¿La idea es acabar con la pobreza ayudando a los pobres o hacerla perdurar para que cierta gente se sienta mejor ayudando a los pobres con limosnas?
Algo que también hay que reconocerle al régimen macrista es que fomenta las ambiciones más oscuras de la sociedad. Este gobierno no ha otorgado ningún beneficio  relevante a la sociedad argentina, fomenta las individualidades. Una medida que tomó el macrismo fue eliminar la posibilidad de ver partidos de fútbol gratis de la liga argentina so excusa de que con el dinero que el estado destinaba a tal efecto podría usarse para construir escuelas y hospitales. La gente que avaló la medida no tiene hijos que asistan a escuelas públicas en su mayoría, ni usan hospitales públicos, pero encontraron valedero este argumento. Lo que en realidad permite esta medida es marcar una diferencia con sectores sociales a quienes consideran inferiores y esto es un mérito del gobierno de Macri que cierta clase media valora. De las escuelas y hospitales nuevos, ni noticias, al estado siempre la falta dinero, pero no importa, lo pondrán los trabajadores y jubilados quienes, en el peor de los casos, se indignarán contra los políticos, no contra Macri en particular.

El bloque de medios oficialistas
Los medios de comunicación cumplen un papel fundamental, el presidente Macri le debe sus triunfos a medios hegemónicos (Grupo Clarín, La Nación, Grupo América) que hacen campaña incesante tanto a su favor como en contra de todo aquello vinculado al gobierno anterior y no se haya adaptado a la época. Estos medios todavía siguen hablando de los mismos casos de corrupción atribuidos al gobierno de Cristina Fernández desde hace años. Incluso aquellos medios que ostentan una postura neutral muestran una velada simpatía por las formas y los modos correctos del gobierno actual como una asolapada crítica por el gobierno anterior en la mayoría de los casos.
En esta etapa se ejerce la censura, muchos medios de comunicación que no siguen la lógica anterior de alianza o neutralidad amigable, son considerados hostiles: Grupo Octubre (periódico Página 12, Radio AM 750), Grupo Indalo (Radio 10, C5N, vendido recientemente a Ignacio Rosner, ex empleado del Grupo Macri y de Clarín), periódico Tiempo Argentino, Radio Rivadavia o Radio del Plata AM 1030 son medios críticos del gobierno de Macri y corren riesgo de desaparecer o de cambiar dramáticamente la línea editorial. No hizo falta secuestrar a nadie, ni poner bombas como ocurría en otras épocas, la metodología es difamar a los dueños de estos medios (que en base a la campaña de prensa, sus dueños son vinculados por gran parte de la sociedad al gobierno anterior, esto los hace esencialmente corruptos y perseguidos por la justicia acólita al gobierno), esto permite una justificada falta de ayuda estatal (lo que se conoce como pauta), atraso en el pago de sueldos de los trabajadores de estos medios y el inevitable colapso económico del medio. Esto hace que aparezcan empresarios "salvadores" (y afines al gobierno) que compren estos medios no sin antes exigir el despido de aquellos periodistas más críticos para permitir la compra. Estos empresarios, difamados, presionados por la justicia y por las cuentas en rojo, ante la desesperación por vender, se encargan de hacer el trabajo sucio, los nuevos dueños ni se manchan las manos en despedir gente y el gobierno se escuda en la libertad empresaria para no aparecer como censor.

La post verdad y la mentira
La post verdad es una mentira que se opta creer por ser funcional a cierto ideario y que su repetición masiva la impone como verdad en términos goebbelianos. Los simpatizantes del gobierno de Macri no ignoran los Panamá Papers, el enriquecimiento de la familia Macri gracias al estado o las mentiras permanentes para maquillar medidas hostiles a la clase trabajadora, pero necesitan creerlas para no entrar en contradicción y porque el perfil derechista de este gobierno colma expectativas reprimidas ampliamente difundidas entre los sectores más reaccionarios de la sociedad argentina que son bastante numerosos, que la inocencia les valga.

¿Hay democracia en Argentina? Quizá estemos ante un régimen que sea difícil clasificar, no basta con haber ganado elecciones para ser democrático (por caso Hitler llegó al poder gracias al voto del pueblo alemán). Se puede decir que dista bastante de ser un país donde exista un régimen democrático, este es un sistema bastante parecido al mexicano donde el gobierno afín a los poderes fácticos goza de una protección permanente de la prensa.
¿Cuánto durará Argentina en este callejón? Todo depende de cuánto le siga sirviendo al régimen actual poner la culpa de errores actuales en el gobierno anterior, en cuanto sus adherentes le sigan creyendo y en el tiempo que tarde la oposición en encontrar una estrategia inteligente para contrarrestar esta ola. La permanente sucesión de acciones negativas de este gobierno, pero solo rechazadas por sectores específicos, mantiene en un asombro que le cuesta abandonar a los opositores más convencidos y que impide construir una alternativa de poder.
Latinoamérica retomó el ciclo neoliberal, maldición...



sábado, 18 de noviembre de 2017

Más vale temer que ser feliz

En su libro "El Príncipe", Nicolás Maquiavelo dice que entre ser amado o temido, mientras no se pueda contar con ambas aptitudes, conviene ser temido. El temor es una sensación que anula el discernimiento de la sociedad y desvía su atención a aquello a lo que debe temer.
Maquiavelo fundaba su afirmación en el temor que inspira el gobernante sobre las masas, el miedo puede inhibir más rebeliones que el amor, la perversión, ambición e instinto de traición que moran en lo más recóndito del alma humana (aspecto que Maquiavelo intuía y que fue ampliamente estudiado por el Psicoanálisis) pueden hacer que se traicione a quien se ama, incluso aunque éste no nos haya dado motivos para ello, pero quien inspira temor, se sabe que cuenta con un arma para tomar represalias.
Este gran documental de Adam Curtis nos muestra el uso del temor para encarrilar una sociedad aparentemente sin rumbo por culpa de los vicios propuestos por la vida liberal.

El temor a occidente en el mundo árabe
Vamos a conocer la historia de Sayyed Qubt (foto), un egipcio que vivió en EEUU y observó con preocupación el estilo de vida americano: el egoísmo, la frivolidad, la falta de valores, lo que él definió como una sociedad corrupta desde su base. Qubt se mostró preocupado con los indicios de esa forma de vida en Egipto en los años '60 y manifestó su plan para fortalecer el rol del Islam para impedir la instalación de esa forma de vida.
Sin embargo lo peor del estilo de vida americano se instaló en Egipto, lo que había predicho Qubt finalmente se cumplió. Como respuesta a esto, Qubt formó la Hermandad Musulmana, una agrupación que buscará restaurar los valores perdidos por un modo de vida esencialmente corrupto. No solo en Egipto, sino en casi todo el mundo árabe se produjo una puja entre dictaduras prooccidentales (y apartadas de los valores islámicos, confundiendo modernización con occidentalización de la forma de vida) y sectores restauradores con mayor o menor grado de violencia. Muchos seguidores de Qubt formaron, luego de su muerte, la Jihad Islámica. Haciendo una interpretación radical de los análisis de Qubt, consideraron que aquellos que asimilaron los vicios de occidente estaban infectados de Jahilliyah una inconsciencia que sumía a la sociedad en un estado de barbarie asolapada que destruía los lazos sociales y morales del Islam, a tal efecto, podían considerar infieles a aquellos que siguieran este estilo de vida y matarlos. Estos actos terroristas despertarían el temor de la sociedad que así comprendería que seguían una senda equivocada. Por lo general, la percepción social de los actos terroristas era bastante diferente a lo que los jihadistas auguraban.

El temor rojo
En EEUU también había preocupación en algunos sectores conservadores por la pérdida de valores tradicionales que exhibía la sociedad norteamericana hacia la década del ´50 y ´60. El estado de bienestar de post guerra molestaba particularmente a un grupo de académicos liderado por Leo Strauss que luego se llamarían los neoconservadores. Como ya hemos hecho referencia en otras notas, este grupo "neocon" estaba inquieto con una sociedad estadounidense que cuestionaba la injerencia en otros países en el ámbito exterior y del papel de los ricos empresarios que aspiraban a controlar la economía (y la política) desde las sombras.
Con el arribo de muchos de estos neoconservadores a la Casa Blanca (bajo gobiernos republicanos fundamentalmente) se fomentó el temor a algún enemigo externo. Primero fue a la Unión Soviética, aunque la CIA no encontró evidencias de un desarrollo armamentístico que supusiera la destrucción de EEUU por parte de la URSS, los sectores neoconservadores elaboraron una serie de mitos y fantasías para justificar la rivalidad con los soviéticos atribuyéndoles una maldad inherente a su ideología. Los neocons exaltaron la imagen de los EEUU como garantes del bien, aquellos que llevan libertad y democracia a los pueblos oprimidos, la idea del destino manifiesto.
Lo peor que pudo ocurrir fue la caída de la URSS en 1991, para poner el foco en otro enemigo, los neocons apuntaron contra el terrorismo islámico aprovechando el atentado del 11-S (oh casualidad, ocurrido bajo un gobierno republicano plagado de neoconservadores) ese horror generado en la sociedad fue útil para controlarla mejor permitiendo que ésta resigne libertad a cambio de seguridad. Es que estos gobiernos que apelan al temor como forma de control se ponen en un papel de protectores de la misma sociedad a la que atemorizan: te invento un miedo a algo (a lo que no le temías, o cuya existencia quizá no conocías) y luego te digo que yo te protegeré contra eso.
¿Será casual que ahora el gobierno de Donald Trump (otro republicano rodeado de neocons) insista tanto con el tema de Corea del Norte?






jueves, 21 de septiembre de 2017

El bulevar de los sueños rotos

Vivimos inmersos en una gran maraña de mentiras, algunos a esta falsa realidad la llaman la "matrix", en la cual los órganos de poder permanentemente nos imponen conductas, nos distraen, nos dicen que es bueno y que no, nos cercenan permanentemente el espíritu crítico y lo único que nos queda es no creer en nada y terminar observando la actualidad con pesimismo y, en palabras del documentalista Adam Curtis, frialdad irónica.
El siguiente documental llamado Hiper-Normalización hecho para la BBC nos muestra la propaganda realizada desde los años '70 por los sectores del poder dominante para mantener el control social, incluso en momentos donde parecían perderlo. Esta propaganda no le hizo asco al uso de la mentira, intensificandola en los últimos años.

La bomba atómica de los pobres
La película de Adam Curtis tiene varios puntos centrales, uno de ellos es el juego de EEUU con parte del mundo árabe, como la injerencia de EEUU para favorecer a Israel y fragmentar al mundo islámico hizo que algunos estados fomentaran los atentados suicidas como mecanismo de defensa.
Aquí se relata la historia de Hafez al Assad, presidente de Siria desde 1971 hasta su muerte en 2000 y padre del actual gobernante Bashar al Assad, que se sintió traicionado por Henry Kissinger quien ejercía un doble discurso para favorecer a Israel. La intervención de EEUU en el Líbano, so excusa de frenar la matanza de palestinos por parte de minorías cristianas (ante la mirada cómplice del ejército israelí) fue intolerable para el líder sirio, en consecuencia al Assad forjó alianza con Irán, que se mantiene hasta hoy, para combatir con atacantes suicidas e infringir daño a países con mayor poderío militar y ajenos a sufrir masacres en sus territorios.
EEUU es una superpotencia, nadie lo duda, pero se cuida de enfrentar a enemigos que le puedan ocasionar grandes e imprevisibles daños aunque los supere militarmente (esto explica los constantes actos disuasorios de Corea del Norte en estos días). Las heridas de Vietnam seguían doliendo, y en el Líbano la partida de las tropas enviadas por Ronald Reagan fue vergonzosa.
H. al Assad se dio cuenta de  esto y logró mantener a raya por años a las potencias incluso haciendo inteligencia al organizar atentados que luego no se los iban a adjudicar al gobierno sirio, occidente eligió su chivo expiatorio.

El coronel nunca tuvo quien le escriba
Al ver el enfado interno que provocó la huida de los marines del Líbano y las víctimas norteamericanas por atentados terroristas en Europa, Ronald Reagan buscó a un rival fácil para echarle la culpa y dar la impresión a sus ciudadanos que estaba tomando las riendas del asunto: el coronel Muammar Gadafi.
El presidente libio estaba aislado, no lo comprendían ni los mismos presidente de otros estados árabes quienes no confiaban en él. Gadafi encajaba en la categoría del caudillo megalómano al que las acusaciones falsas de EEUU lejos de indignarlo, le alimentaban el ego y se hizo cargo de atentados que el estado libio no estaba a la altura de poder coordinar.
La imagen de villano exótico de Gadafi incluso fue explotada por el cine propagandista de Hollywood que a la hora de mostrar tiranos repugnantes se inspiraban en la figura del líder libio que gracias a la fama que le hicieron en EEUU, alcanzó fama mundial de "malo". El perfil más bajo y de apariencia más occidental de Hafez al Assad no encajaba en este estereotipo que buscaba difundir Washington.
Los atentados suicidas en Oriente medio no cesaban, al mundo se le ocultaban las atrocidades cometidas por Saddam Hussein contra los kurdos y contra los iraníes usando armas químicas provistas por occidente, pero todo el mundo estaba con los ojos puestos en Libia.
Con los años Gadafi pasó al bando de los buenos y tuvo un triste final. Durante los primeras años del siglo XXI se lo mostró como un líder aprobado por occidente, esto fue porque reconoció como propios los atentados que le adjudicaron y que no cometió, para que le levantaran embargos económicos que oprimían al país y que también accedió a destruir armas de destrucción masiva... que nunca tuvo...
La historia de su caída y la traición de la que fue víctima en sus últimos años fue un claro ejemplo de como se puede presentar un movimiento de liberación en el marco de una conspiración llevada a cabo por mercenarios pagados por potencias extranjeras cuyos mandatarios pocos años antes se reunían con Gadafi y se sacaban fotos con el tirano redimido vuelto a caer en desgracia.

La falsa ciberlibertad
Por los años '80 se da el crecimiento incesante de lo que conocemos como ciberespacio, lo que parecía ciencia ficción se convertía en realidad, y el desconocimiento de estas nuevas tecnologías hacía que muchos pecaran por inocentes creyendo que el espacio virtual creado por la informática estaba exento de la regulación de los poderosos.
Las grandes empresas utilizan hasta el día de hoy la informática para hacer negocios, conocer a sus clientes más de lo que estos imaginan y los gobiernos para espiarnos. Además existe una oligarquía tecnológica que determina que contenidos deben estar más accesibles para los usuarios y cuales no nos enteraremos jamás de su existencia.
Las redes sociales son un fenómeno que aparentemente es un ejemplo de libertad, pero está harto demostrado el uso de la manipulación política vacía de contenidos, como en las marchas de Occupy Wall Street en EEUU, muy bueno el discurso antisistema, somos el 99%, todo muy bonito... pero no concretaron nada, sabían que no les gustaba del sistema, pero no sabían como ponerse de acuerdo en cambiarlo. Conclusión: hoy los gobierna Donald Trump, un ejemplo de alguien que piensa en mantener con sus privilegios a la clase dominante y que hizo negocios a expensas del estado.

La mentira está allá afuera
Este documental hace mención a la moda ovni que tan bien supieron desarrollar en EEUU desde el caso Rosswell, los misterios del área 51, el cine, la televisión (Alf, The X-Files) e innumerables relatos más o menos conspiranoicos de avistajes ovnis analizados algunos de ellos por... ufólogos...
Las teorías alienígenas son distractivas, inquietantes y nos tranquilizan como especie, no somos malos por naturaleza, nos vuelve malvados el poder que una raza extraterrestre ejerce sobre los órganos de poder que controlan el planeta, el supuesto pacto entre la clase dominante y los alienígenas.
Lamentablemente para los fanáticos de los seres del espacio exterior, se sabe que muchos avistamientos de ovnis eran de aparatos hechos en la tierra en el marco, muchos de ellos, de experimentos de las fuerzas armadas de EEUU, otros eran para distraer a la gente simplemente.

La película echa luz sobre la manipulación de la cual somos víctimas en la actualidad, la cual no es nueva, solo diferente porque se emplean nuevas herramientas tecnológicas, los villanos hoy no son Gadafi, Ceausescu o Hussein, sino el gobierno norcoreano o Nicolás Maduro ¿es que acaso las únicas calamidades que ocurren en el mundo pasan en esos 2 países?
Como en los años 30, otra vez se vuelve a acusar a los inmigrantes cuando los verdaderos culpables de nuestras desgracias son gente de muchísimo poder a quienes se nos ha enseñado a admirar y envidiar o que ni siquiera les interesa que los conozcamos.
La historia de la infamia está plagada de términos hermosos: libertad, democracia, república y se puede leer en Facebook.




martes, 12 de septiembre de 2017

La dictadura del deseo

En este último capítulo del documental de Adam Curtis El Siglo del Yo, vemos como las estrategias utilizadas por las empresas durante la segunda mitad del siglo XX fueron adoptadas por partidos políticos para retomar el poder.
Los focus groups (Grupos de Opinión) no son nada nuevo, nacieron de las terapias grupales y fueron utilizados por las empresas para conocer los intereses de los potenciales consumidores: adaptar sus productos al deseo de los clientes, en lugar de imponerle productos fabricados en masa como ocurría hasta los años '50.
Hacia los años ´90 los focus groups y las encuestas ya estaban instalados dentro de la política, ahora eran los partidos políticos los que querían seducir a potenciales votantes prometiéndoles lo que ellos quisieran con el mero fin de obtener sus votos, aunque el cumplimiento de las promesas de campaña fuera en contra de la ideología del partido.
En EEUU y Reino Unido, la derecha conservadora ocupó el poder durante toda la década del '80 manejando con destreza la estrategia que la llevó al poder ensalzando el individualismo que pregonaban y que practicaban amplísimos sectores de la población. Para frenar esto, los partidos de oposición, más liberales y progresistas, decidieron copiar la estrategia y pelearle a la derecha con sus mismas armas.
Prometiendo ventajas particulares o concesiones a minúsculos sectores de la población, los demócratas norteamericanos y los laboristas británicos se alzaron con el poder dejando de lado las políticas sociales, emblema histórico de sus agrupaciones.
He aquí una perfecta adaptación a lo que conocemos como clima de época, se reconoció que la mayoría de los ciudadanos (el número que hace ganar una elección) estaba desinteresada de ayudar a los más desfavorecidos, durante los '80 se generó un modo de vida egoísta e individualista que los partidos más liberales (en el sentido anglosajón del termino) decidieron respetar en lugar de combatir.

Hoy somos testigos de un retraimiento de las políticas sociales y sectores considerables de la ciudadanía aceptan un estado menos benefactor y son menos tolerantes a ayudar a quienes más lo necesitan.
Se llega a la conclusión de que este control social nos ha sido impuesto hace décadas, y para ser llevado a cabo, se estudió hasta el interior de la psiquis humana con el fin de someternos sin que nos demos cuenta, con una falsa sensación de seguridad y defendiendo o admirando a nuestros opresores, una élite que basa su poder en el dinero y no en un desarrollo moral o intelectual, que sería un tipo de dominio algo más tolerable.

El modelo reinante otorga un poder fáctico a las grandes empresas que no se someten a elecciones de la ciudadanía, sino al libre juego del mercado donde ganan los más fuertes, y en general, los menos justos.

Hoy cuando veamos a un político hablar de la corrupción, de la seguridad, del terrorismo, no lo hace porque crea en que son problemas que perjudican severamente a la sociedad, quizá ni lo sean, sino que lo diga porque existan sondeos de opinión donde los ciudadanos, que consumen medios de comunicación que centran su discurso en tópicos como los mencionados, hacen hincapié en esa temática. Ya no es la educación o la salud, si es que los ciudadanos medios pueden pagarse esos servicios de manera privada (lo que además les otorga cierto status) sino problemáticas sobre la posesión: que nadie me robe lo que tengo, que nadie obtenga sin esfuerzo lo que conseguí yo, que no le den beneficios a quien no se lo merece... total, uno es si tiene.



Nos han hecho creer que la libertad de mercado es la fuente de todas las demás libertades y sin nadie que controle, el sistema nos otorga igualdad de oportunidades. A no confundirse, no igualdad de derechos, la tortuga y la liebre tienen el mismo punto de largada en una carrera, está mal visto que existan ventajas para la tortuga aún a sabiendas de sus limitaciones de velocidad. El premio al mérito individual es la clave de la sociedad actual y no se admiten concesiones a los débiles.
¿Volveremos a ser más solidarios?¿Veremos en algún momento próximo la celebración de objetivos colectivos, de proyectos que mejoren sociedades enteras que no estén basados en caprichos individuales?
Solo esperamos que este formateo freudiano no dure para siempre, y que el cambio de paradigma no sea traumático.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Cuando el individualismo fue de izquierda

En el tercer capítulo de El Siglo del Yo, de Adam Curtis, veremos como se pone en duda la lógica freudiana pro-capitalista.
Algunos psicoanalistas en EEUU desafiaron la lógica de Sigmund Freud, ahora promovida por su hija Anna, tendiente a reprimir al monstruo irracional interior que todos los seres humanos llevamos dentro. En la ciudad de Nueva York surgieron terapeutas que alentaban a sus pacientes a expresar sus más irracionales sensaciones.

El loco del orgón
Wilhelm Reich
Quien llegó más lejos fue un discípulo de Freud, Wilhelm Reich quien se opuso a su mentor diciendo que esta fuerza interior debía ser liberada, e incluso explicó que la sociedad empeora cuando estas emociones se reprimen, que era justamente lo que pregonaba la lógica freudiana.
Reich aludió a que la líbido, la energía sexual, era un motor para los seres humanos que no debía limitarse. Intentar reprimirla implicaría serios trastornos de personalidad. Estas afirmaciones fueron tomadas a mal por Anna Freud, mujer casta, promotora de una forma de vida "correcta" en la cual no había lugar para ningún tipo de liberación sexual. La misma Anna pidió que a Reich lo expulsaran de reuniones y sociedades de psicoanalistas que la tuvieran a ella como participante.
Reich fue difamado por los freudianos que ya gozaban de prestigio en EEUU, avalados por el poder económico, puesto que su lógica iba de la mano del capitalismo reinante. Se tomaron de algunas investigaciones bizarras de Reich donde hablaba del Orgón, una energía que existía en la atmósfera (idea no del todo disparatada, si pensamos en los estudios de Tesla o en el HAARP) y que en los animales se expresaba a través del sexo. El orgón servía, según Reich, para hacer llover, atraer ovnis y hasta curar el cáncer. Esto hizo que Reich fuera detenido y enjuiciado, se quemaron sus textos, se prohibió la publicación de sus estudios y murió preso.

El individualismo anti capitalista
A pesar de todo, las ideas de Reich fueron retomadas por muchos terapeutas en EEUU durante los años 60. El éxito de esta escuela no freudiana radicó en una veta política, un amplio sector de los jóvenes norteamericanos no se sentían identificados con la lógica capitalista, ni con las grandes empresas que sostenían al gobierno estadounidense y mucho menos con la Guerra de Vietnam.
Las protestas de jóvenes manifestantes anti capitalistas fueron salvajemente reprimidas por la polícía en ciudades como Chicago, así surgió la lógica entre éstos grupos de que hay que matar el policía que tenemos en nuestra cabeza (insertado por técnicas de manipulación desde la más temprana edad) promoviendo el cambio personal para cambiar a la sociedad. Esta lógica del "hombre nuevo" fue tomada por muchos movimientos de izquierda por esos años.
Derrotados en las calles, estos grupos acudieron a centros de terapia que aplicaban muchas de estas técnicas de Reich y promovían la individualidad.
Las empresas empezaron a notar que esta individualidad iba a contramano de sulógica de producción en masa y estudiaron la manera de captar a ese público seguidor de nuevas ideas. Hacia finales de los ´70 se consideraba que un 80% de la población de edad intermedia cultivaba este nuevo Estilo de Vida que el mercado trataba de comprender.

El nexo entre la autoayuda y el Neoliberalismo
Ayudadas por organismos gubernamentales, las grandes corporaciones se avocaron a estudiar a este nuevo individuo a través de una serie de encuestas. Los resultados clasificaron en 4 categorías estos nuevos sujetos sociales con sus respectivos deseos, preocupaciones y estilos de vida.
En esta etapa se da lugar a lo que hoy se conoce como Autoayuda, las técnicas de Reich, despojadas de cualquier intención de cambiar la sociedad desde el individuo, comienzan a regirse por una lógica que nos acompaña hasta nuestros días: la sociedad es un conjunto de individualidades. Cualquiera puede hacer un estudio de su yo interior sin que ningún cambio producido por esto haga mella en el sistema imperante como querían los yippies de los ´60.
Reagan y Thatcher jugando con un perro
La producción de bienes variados, la imposición de modas, fue la brillante respuesta del capitalismo a un proceso que proponía debilitar su base de poder.
Como colofón, se logró dirigir el discurso político hacia estos individualistas para que terminen eligiendo modelos conservadores (Margareth Thatcher en Reino Unido y Ronald Reagan en EEUU). Los asesores políticos tanto del Partido republicano (EEUU) como del conservadurismo británico adaptaron su discurso de campaña para las respectivas elecciones de 1979-80 hablando a los individualistas, aludían a que el gobierno era un estorbo para su desarrollo libre, dejaron el ustedes de lado para hablarte a ti. Eso es algo que siguen aplicando los partidos de derecha en nuestros días.

Lo que hace poderoso al sistema dominante no es su capacidad de adaptación, sino en transformar a su favor todo aquello que surgió para destruirle.




domingo, 13 de agosto de 2017

Cómo se usó el psicoanálisis para dominar a la población

Recientemente hablamos de Edward Bernays, sobrino de Sigmund Freud, quien llevó a la práctica las técnicas de propaganda que conocemos en la actualidad desarrolladas gracias a las técnicas de psicoanálisis que estudió su famoso tío.
Bajo el mote de "Relaciones públicas", Bernays asesoró a grandes empresas estadounidenses produciendo un giro en la forma de hacer publicidad, la que dejó de mencionar los productos para que los potenciales consumidores sepan de su utilidad y lo compren cuando lo necesiten, sino que apuntaba a afectar los sentimientos más irracionales de la gente: "yo compro este producto porque me hace sentir mejor, no porque lo necesite".
La dominación de masas dio un paso más, en los estamentos gubernamentales de EEUU se preguntaron si podían llevar a cabo estas técnicas para tener controlada a la población, e incluso se realizaron experimentos para comprender el funcionamiento de la mente.
Es así como la CIA, emprendió varios experimentos con un plantel propio de psicoanalistas y psiquiatras que estudiaron el estado mental de personas que atravesaron situaciones traumáticas como ex combatientes de la Segunda Guerra Mundial y de la guerra de Corea. También hubo interés en técnicas muy invasivas como la de electro choques (explicada en la Doctrina del Shock) aplicadas a individuos con transtornos psicológicos a quienes se les borraba la personalidad con consecuencias lamentables.  También la prueba con drogas como el LSD o proyectos como el MK Ultra, se iniciaron en este período de exploración de la mente social desde el interior de los individuos. Como otras veces en la historia, la CIA argumentó desarrollar estos experimentos porque sino otros lo iban a hacer antes, excusa también planteada en el desarrollo de la bomba atómica. La sospecha de que los soviéticos estaban investigando técnicas de control mental fue el argumento elegido para justificar estos experimentos.
Anna y Sigmund Freud
En este período también destacan los procedimientos de otro miembro de la familia Freud: Anna, la última hija de Sigmund Freud y Anna Bernays. Psicoanalista como su padre y afín a su escuela de pensamiento, emprendió experimentos colectivos. Desarrolló las terapias grupales usando como conejillos de indias a una familia británica, la de Dorothy Burlingham (con quien Anna entablaría un vínculo hasta el final de sus días) y sus hijos.
Anna se dedicó a estudiar la represión de un primitivo interior salvaje que tenemos todos los seres humanos vinculado fundamentalmente al instinto sexual y a la violencia. Reprimir esta líbido nos permitiría vivir en sociedad y se debían conocer las causas que liberarían este monstruo que todos llevamos dentro, según la lógica freudiana.
Estas terapias colectivas fueron implementadas por un sinnúmero de psicoanalistas en EEUU durante los años 50, donde la escuela freudiana se desarrollaba con éxito a instancias de la promoción de la misma ejercida por Edward Bernays. Estas terapias de grupo son el espíritu de lo que hoy conocemos como los "focus group", tan empleados por las empresas para conocer las inquietudes, sentimientos y opiniones de los consumidores.
Este es el segundo capítulo del documental "El Siglo del Yo", de Adam Curtis.