La verdad, aunque esté en minoría, sigue siendo la verdad...

La burguesía disfraza su propio interés particular, para que de tal forma, ese interés particular forme parte del interes general

sábado, 6 de julio de 2013

Neoliberalismo ... o el hombre lobo del hombre

Alguna vez el escritor alemán Bertolt Brecht afirmó que "Robar un banco es un delito, pero más delito es fundarlo." y no creo que lo haya dicho por su innegable talento sino porque observó una de las calamidades intrínsecas del capitalismo, un sistema donde las reglas son impuestas por los que ganan, sus beneficiados, y someten a grandes masas de población que cual rebaño las aceptan como algo natural.
Ya hemos referido hace un tiempo a las estrategias de control de la opinión pública las cuales son extremadamente necesarias por el modelo neoliberal para imponerse casi sin resistencia de una población a la que sin duda terminará perjudicando.
Ahora hablaremos de las formas que tiene el neoliberalismo de sobrevivir a sus propias crisis (es un sistema realmente inviable, por lo tanto las genera) y de imponerse en la sociedad.

Prejuicios infundados
Para defender un sistema nefasto que sólo beneficia a una minoría poderosa, se necesita convencer a las masas de que el sistema es bueno, a tal efecto, se le pueden conceder a sectores populares ciertos espejitos de colores para ganar simpatías (vivir de crédito, viajes al exterior gracias a un cambio barato, posibilidades de consumo, acceso a ciertas tecnologías), para esto es vital la acción de los medios de comunicación que deben llevar el mensaje PROmercado a las masas que hay que convencer. Recuerden esto, para esta oligarquía la democracia es la forma de gobierno en la cual un conjunto de personas llamada ciudadanía elige entre candidatos que previamente fueron seleccionados por los oligarcas. De tal modo, los mass media imponen ciertos preconceptos para moldear la forma de pensar de las masas dóciles:
  1. La única corrupción que existe es la pública, la que cometen los políticos: Modelos de países comunistas fallidos como el de Rumania con Ceausescu o el de líderes faraónicos como la Libia de Muammar al Gadaffi han impuesto en muchas sociedades la idea de que los pueblos sufren porque son sometidos por gobernantes que se enriquecen a sus costas, el cine norteamericano ha fomentado este prejuicio, muchas películas hablan de este prototipo de dictador multimillonario al cual es necesario "remover" del poder para "liberar" al pueblo (a veces hasta se alude a una CIA con rostro humano). Sin embargo la pobreza y el atraso continúan y se profundizan en países respetuosos del modelo neoliberal. En esos casos los medios de comunicación siguen hablando de la "ineptitud" o "corrupción" del gobierno para justificar tal situación (jamás van a echar la culpa sobre la política neoliberal) sin mencionar los millones que las grandes empresas fugan a paraísos fiscales, ni las ventajas impositivas que reciben grandes corporaciones de estos mismos gobiernos a los que tildan de corruptos.
  2. Las políticas sociales, salud y educación son un gasto: Cualquier inversión que haga el estado, por mínima que sea, y que permita a las clases más desfavorecidas emparejar sus derechos con los que más tienen, es visto como un GASTO. En ciertos países europeos ya se habla de una tendencia a considerar al pobre como un delincuente por el solo hecho de no poder pagar nada. Cundió tanto en Europa el neoliberalismo a ultranza que ya tiene todo privatizado, hay que pagar por todo. El neoliberalismo busca acaparar el dinero en pocas manos, por lo tanto se vuelve necesario quitárselo a las clases populares, es lógico que si un país decide invertir en hospitales, ese dinero no va a la caja fuerte de un oligarca, esa plata "se les escapa".
  3. Los gobiernos que no aplican el modelo neoliberal, no son democráticos: Hay muchos ejemplos actuales en Latinoamérica, las corporaciones de medios suelen referirse a ciertos gobiernos populares como "regímenes", con la fácil relación que se hace de esa palabra con "dictadura". Los medios son empresas privadas y tienen un sesgo ideológico afín a sus intereses, si un gobierno no promueve un neoliberalismo libre que le permita a estos medios, como a otras empresas, tener toda clase de privilegios (rebajas o exenciones impositivas, flexibilización laboral, mantener salarios congelados, no recibir sanción alguna por fugar dinero al exterior, o como ya ha ocurrido, endeudarse hasta que el estado se haga cargo de los costos, entre otras aberraciones). Por supuesto que los medios no esgrimen estas argumentaciones para criticar sino que apelan a ciertos tópicos para generar reacciones en un público que les responde, esto ya lo hemos hablado en aquella nota, temas como la inseguridad, mezclados con denuncias no siempre ciertas en contra del gobierno. Nunca un gobierno neoliberal es tildado de dictadura por más desocupados que ocasione, por más emigrantes que expulse, por más hambrientos que tenga, pero ni lerdos ni perezosos, los grandes medios hablan de tiranía cuando peligra la "libertad de expresión" o cuando hay "inseguridad jurídica" para hacer negocios. Estos miedos siempre son impuestos por los medios sin pruebas firmes de que sus causas existan.
  4. Las empresas manejadas por el Estado son ineficientes y sirven para que los políticos roben: Es un argumento muy utilizado por gobiernos que tienen planes privatizadores. Para generar la sensación de necesidad de privatizaciones en las masas, muchos gobiernos conservadores que heredan empresas estatales se dedican a administrarlas deliberadamente mal para "demostrar" que el estado (en realidad ESE gobierno) es completamente ineficaz para administrar. Trenes que funcionan pésimo, huelgas de trabajadores de escuelas y hospitales públicos por salarios bajos o malas condiciones laborales, cortes energéticos o malos suministros, inversión escasa o nula. Lo paradójico es que los mismos del gobierno, quienes nombran a sus representantes en estas empresas a privatizar asumen descaradamente su ineptitud para administrarlas aduciendo que "el capital privado en su afán por ganar dinero, va a dar mejores servicios para que los usuarios elijan estas empresas". Mentira. Estas empresas son en general monopolios, no hay manera de elegir alternativa. Además estas empresas concesionadas por privados terminan incurriendo en los mismos pecados que le atribuyen al Estado: vaciamiento, falta de inversión, mal servicio, etc. Eso sí cuando el Estado quita la concesión a empresas incumplidoras (Aguas Argentinas, Tren de la Costa, YPF, Ferrocarril Roca, etc.) los "grandes medios" hablan de inseguridad jurídica jamás se va a cuestionar el papel de los privados en las empresas que debe administrar el Estado.
  5. La Teoría del derrame: Una vieja mentira del modelo para mostrarse simpático a la población que van a sangrar. Se supone que en algún momento, los ricos van a "cansarse" de ganar dinero, entonces a partir de allí van a repartir el dinero "sobrante" que les ingrese. Hilarante, no?
  6. Un gobierno popular que reprime es una dictadura, un gobierno neoliberal que reprime está aplicando la ley:Que un gobierno sea progresista no lo exime de tener algunos roces con algunas facciones de la sociedad, si bien muchos de estos gobiernos optaron por evitar la represión de manifestantes. Esto muchos medios los ven como un signo de "debilidad", el país es un caos, cualquiera protesta, corta calles. La represión es una herramienta necesaria para el neoliberalismo para controlar la disconformidad que genera y cuando la ejercen gobiernos de su simpatía, la represión es vista como una medida necesaria y justa para controlar a los violentos.
  7. Hay países serios y de los otros: Obviamente los primeros son los promovidos por los mass media, sus ejemplos son los que debemos seguir para alcanzar el desarrollo. También proponen arreglar con los "grandes organismos de crédito" (la Troika) cuyos representantes son recibidos en Europa con alfombra roja y con grandes mecanismos de seguridad para evitar el repudio popular. Los países que se desvían del modelo del capital son ridiculizados y difamados, y se tilda de "régimen" a sus gobiernos y de "líder" a su presidente (cuando no le dicen tirano o dictador). 
  8. Un gobierno que le quita privilegios a los ricos es un régimen fascista, cuando le resta derechos a los pobres para defender el mercado es "valiente": Ya se ha visto en los 90 en Latinoamérica cómo los "grandes medios" elogiaban la protección de los intereses de las clases altas mediante los ajustes. Las felicitaciones del FMI por las valientes medidas de estos gobiernos dominados y genuflexos consistían en elogiar recortes o congelación de salarios y jubilaciones, menos gasto social, achicar presupuesto de educación y salud, permitir despidos masivos, flexibilidad laboral, etc. Cuando hoy día un gobierno progresista intenta captar una mínima parte de la renta de los más acaudalados se hace receptor de las críticas furibundas de los medios y del odio (infundado) de la población que los consume. Un pobre con menos derechos difícilmente odie, un rico que no puede comprarse otro caballo de carreras porque le tiene que pagar al fisco, es capaz de fraguar un golpe de estado...
Incluso se puede decir más, el modelo neoliberal es tan vil que perjudica desde la legalidad. Se crean leyes que permiten la especulación financiera y toda clase de prácticas que son para el pueblo mucho peores que todo el dinero que se pudo haber robado y guardado en caja fuerte (o bóveda, o recinto) un político cualquiera. El neoliberalismo no es sólo una forma de ver las finanzas, sino de ver el mundo, es un modelo social y cultural también, el pueblo termina aceptando la aprobación de leyes que lo terminan perjudicando sin que esto sea un delito. Hoy cualquier empresa gira dinero ganado en el país a un paraíso fiscal, dinero que podría ser reinvertido en crear fuentes de trabajo, sin que se la someta a sanción alguna.

La mente colmena
Usted pensará "¿Acaso la gente es tonta por votar modelos nocivos?", no me animo a definir de esa manera a toda una población, quizá desde la lógica de la izquierda es normal que la ciudadanía apoye ciertos baluartes progresistas: salud y educación gratuita, salarios y jubilaciones dignas, condiciones de trabajo que preserven los derechos de los trabajadores, preocupación por la ecología, reconocimiento a derechos de minorías, etc. la derecha rara vez propone algo de lo que ya enunciamos a menos que mienta (cosa que han hecho políticos políticos conservadores en más de una vez, me viene la memoria la "revolución productiva" de Carlos Saúl Menem), o sea que uno podría creerse que la derecha debería perder todas las elecciones porque no propone nada que beneficie al pueblo, sólo la pueden votar los ricos. Sin embargo existen baluartes de derecha que captan voluntades hasta entre los pobres: el patriotismo, la tradición, la religión (sí, mal que nos pese, las religiones están corridas a la derecha), la seguridad (los medios, que son empresas, que defienden un punto de vista elitista y conservador, se la pasan hablando de hechos de inseguridad para infundar temores en la población) y si la cosa viene muy mal, como en Europa, la xenofobia, la culpa no es del modelo neoliberal, es del inmigrante que viene a este país a robar o a quitarnos el trabajo.
Por estos tiempos se observa un fenómeno llamativo, que es el de ver a la sociedad como si fuera una colonia de abejas, todas en la colmena se comportan más o menos igual y todas siguen a la reina. Las sociedades neoliberales perdieron el uso de la palabrapueblo que refiere al conjunto de personas, porque son una agrupación de individualidades a la que se llama la gente que persigue intereses cuentapropistas y tiende a despreocuparse ( y hasta a repudiar) cualquier ayuda del estado que no la beneficie.
Acá lo que sería la abeja reina es el pensamiento dominante, lo que se impone como verdad porque lo dijo la tele o salió en la tapa del diario del lunes. Y se ha comprobado que existen muchos dispuestos a aceptar sin cuestionamiento el discurso impuesto, a repetirlo y hasta a actuar para defender la causa de las corporaciones siempre disfrazada tras el discurso anticorrupción, a favor de la libertad de expresión, anti-inseguridad, etc.
Se sabe que hay grupos de trabajo sobre redes sociales, formas de distracción y análisis psicológicos de masas para testear cuán conflictiva y reticente puede ser una sociedad para aceptar mediante engaño un modelo regresivo.


Los contubernios
Una forma de sobrevivir del modelo neoliberal es a través de la cooptación de los partidos mayoritarios, mientras el que gobierna se manda todas las macanas posibles, el opositor se muestra crítico, coherente y solidario con la población con el fin de acceder el gobierno en las próximas elecciones. A partir de ese entonces los roles se intercambiarán. Ejemplos así hay muchos, por caso España, el Partido Popular y el PSOE se turnan en el poder sin animarse a producir los cambios necesarios para superar la crisis y que implicarían romper el modelo. Ahora el PSOE confía en que el PP siga haciendo desastres para que los españoles se olviden de la ineptitud de los "socialistas" (?) y transformarse vía olvido, gracias a ser "menos peores" que los conservadores, en los próximos gobernantes de España. Además hay que contar con el pensamiento del rebaño, además del voto cautivo que suelen tener los partidos mayoritarios, existen ciudadanos que alternan entre los partidos entreguistas. cuando se enojaron con el PP, votan al PSOE, cuando se cansan de éstos vuelven a los conservadores sin plantearse la posibilidad de una tercera vía. Lamentablemente hay mucha gente así, y es la que suele definir elecciones. Estos sectores  mayoritariamente de clase media, hacen alarde de unhonestismo brutal, huyen despavoridos de cualquier apoyo a un político gobernante acusado de corrupción sin importar la veracidad de la acusación, pero no se van muy lejos, apoyan generalmente al principal opositor. Además gustan de mostrarse opositores, en ciertas sociedades se cree que el que siempre cuestiona al gobierno es "más difícil de convencer, es más inteligente, los oficialistas son crédulos".
Vale decir que el ejemplo español es aplicable a muchísimos países tanto ahora como en el pasado, y es una forma de control de masas. Mientras se conserve fijo el recambio entre partidos que preserven el modelo, el neoliberalismo puede tener larga vida. Aunque no hay nada seguro, en Latinoamérica (única región del planeta donde hay cuestionamientos interesantes al modelo impuesto) surgieron movimientos progresistas que rompieron el bipartidismo conservador.
Aún así los poderosos nunca descansan, y seguirán tratando de imponernos condiciones. A no creerse que están derrotados, puede que estén distraídos  desorientados... pero tienen poder para hacer que las abejas vuelen hacia donde ellos quieren.