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lunes, 9 de diciembre de 2013

El color de la justicia no se ve en el país del arco iris

El 5 de diciembre de 2013 lamentamos la partida física de un luchador por los derechos de los oprimidos. Nacido en julio de 1918 en el seno de de una familia de etnia xhosa bajo el nombre de Rolihlala Mandela, este hijo de un jefe tribal fue el primero de su familia en terminar estudios universitarios y recibir el título de Abogado.
Durante su educación vivió en carne propia los efectos del régimen segregacionista blanco de Sudáfrica llamado Apartheid puesto que recibió el nombre inglés Nelson (al cual obligatoriamente debía responder) como se estilaba en los colegios sudafricanos con los niños negros.
La historia de Nelson Mandela coincide con el final del Apartheid, un régimen que se impuso ya desde la época de los colonos holandeses (denominados boers o afrikaners) y luego continuada por los británicos quienes dominaban más del 80% del territorio aunque representaban alrededor del 10% de la población dejando la tierra más estéril a la gran mayoría negra que fue recluida en bantustanes, algo así como ghettos de donde los negros allí destinados no podían salir fácilmente salvo bajos estrictos controles del gobierno blanco.
Con la plena independencia sudafricana en 1961 se cortan los lazos con la Corona Británica pero manteniendo en el poder al último gobernador británico devenido presidente: Charles Robberts Swart
Swart (que quiere decir blanco en afrikaans -un dialecto holandés hablado por los boers-) mantuvo el Apartheid y pretendió exportarlo a otros países africanos como Namibia (la ex colonia alemana de África del Sudoeste tomada por el Reino Unido en la Primera Guerra Mundial y luego bajo administración sudafricana). Las leyes del Apartheid comenzaron a instaurarse desde la década del 1940, sólo se le daba un marco legal a una segregación de hecho que ya llevaba décadas.
Entre las consecuencias de las leyes del régimen se destacan la exclusividad de espacios garantizada para blancos adonde los negros no podían asistir o usar como escuelas, hospitales, playas y hasta transporte público. Los bantustanes alcanzaron rango de "países" para hacer sentir extranjeros a los negros "ciudadanizados" en alguno de estos ghettos. Aún recuerdo algún viejo mapa correspondiente a un atlas de los 60 donde Transkei (región donde nació Mandela) aparece separada del resto de Sudáfrica como si fuera un estado distinto.
A todo esto Mandela ya era un líder que se oponía abiertamente al régimen fascista blanco desde los años 50, primero desde la diplomacia y luego con las armas fue expuesto al mundo en la década del 60 como un "terrorista", mote muy de moda impuesto a cualquier líder revolucionario que decide tomar las armas. En aquella década, las luchas por la liberación  africanas contaban con el apoyo de la Revolución Cubana (ver vídeo alusivo aquí la primera parte y aquí la segunda). Por aquella época la Comunidad internacional (formada principalmente por potencias coloniales más EEUU) reprobaba cualquier movimiento libertario. Mandela era el líder del brazo armado del Congreso Nacional Africano que fue capturado en 1962 con ayuda de la CIA. Este fue un duro golpe para los movimientos anti Apartheid que estaban bastante divididos entre sí gracias a desinteligencias propias y a conspiración de los blancos.
Las ambiciones expansionistas sudafricanas se vieron en Angola donde tropas sudafricanas enfrentaron no sólo a los cubanos que fueron a buscar la independencia  angoleña, sino a diferentes grupos de izquierda hasta finales de los 80 como en la recordada Batalla de Cuito Cuanavale.



No obstante el régimen del Apartheid sufrió de cierto aislamiento internacional durante varios años sólo roto por el estado de Israel cuyo gobierno a cargo de Shimon Peres en 1975 ofreció armamento nuclear al entonces presidente sudafricano Pieter Willem Botha, también ciertas dictaduras como la argentina de finales de los 70 dio el visto bueno para que el seleccionado de rugby local (Los Pumas) jugara contra los Springboks (seleccionado sudafricano compuesto sólo por blancos en aquel entonces) cuando Sudáfrica estaba separada de cualquier competencia internacional mientras continuara su régimen criminal y elitista. Otras dictaduras fascistas sudamericanas en el marco del Plan Cóndor también fueron solidarias con Sudáfrica como Brasil y Chile.
Otros presidentes blancos sudafricanos que sostuvieron el apartheid fueron Jozua François Naudé y Jacobus Johannes Fouché. Poco se sabe de más nombres propios del Apartheid, en 2010 alcanzó cierto reconocimiento el asesinato del racista de ultraderecha Eugene TerreBlanche, policía del régimen, político y terrateniente, asesinado por un peón negro de una de sus estancias. ¿Esa es la conciliación multirracial? ¿Qué perdón puede haber sin justicia para las víctimas ni arrepentimiento de los victimarios? TerreBlanche lideraba una logia extremista que bregaba por la creación de un estado afrikaner sólo para blancos e independiente de Sudáfrica.

Este documental colombiano cuenta, a (muy) grandes rasgos, en qué consistió el apartheid y la lucha de Nelson Mandela. Lo que noto en estos días, y es algo que este documental mantiene, es que el Apartheid pareció un régimen sin nombres propios, despersonalizado. Nunca se menciona al Franco o al Pinochet que los negros sudafricanos tuvieron que soportar. También vale observar cierta bajada de línea a favor de la "Teoría de los 2 demonios" (aquella donde represores y reprimidos son puestos en pie de igualdad, como si fueran 2 bandos de una guerra, sin considerar que un grupo de civiles armados no es comparable a un ejército regular que cuenta con el apoyo del estado) quizá a consecuencia de cómo se dio el proceso de pacificación adonde se le conceden derechos a los negros a cambio de no revisar el pasado,es decir otorgando impunidad para los criminales que defendieron este modelo segregacionista por años. Muchos ex miembros de dictaduras se toman del ejemplo sudafricano para evitar rendir cuentas a la justicia. A cambio de no pasar un sólo día en la cárcel, muchos genocidas usan ejemplos como este para brindar información sobre asesinados y desaparecidos durante el régimen totalitario.

El único líder del Apartheid mencionado fue el último presidente blanco Frederik de Klerk quien, en el contexto internacional de la caída de la URSS, llevó a cabo la transición post régimen y la liberación de Mandela tras largos 27 años de cárcel. El Apartheid a fines de los 80 no contaba con ningún apoyo internacional, ni siquiera el de EEUU que sostuvo a los segregacionistas mientras existía la influencia soviética en Angola.
Cuesta ver en estos días los mensajes de condolencia de ciertos líderes mundiales que rescatan al Mandela de la pacificación (¿extorsiva?) negando a aquel Madiva que se alzó en armas contra el sistema opresor. Asombra enterarse del pésame del premier israelí Benjamin Netanyahu que lleva a cabo un sistema de apartheid contra los palestinos, y peor aún, en su caso con la aceptación internacional. Me parece que este individuo debería llamarse a silencio.
Me pregunto si estos poderes elitistas destacan a Mandela por su aceptación de olvidar el pasado y así en un futuro, volver a cometer los mismos crímenes.


Sudáfrica - Documentales Telemedellín from Telemedellí­n on Vimeo.

¿Existirá en unos años un marco internacional para enjuiciar a los criminales del Apartheid como está ocurriendo con los franquistas españoles? Todavía no lo sabemos. Ojalá que sí y que no tarde demasiado.
Hoy Sudáfrica sigue siendo uno de los países más desiguales del mundo con una élite blanca que ostenta el poder económico y una inmensa mayoría negra que padece miseria y flagelos tales como el SIDA.
Adiós Nelson Mandela, se va a extrañar tu lucha, lástima que no se haya acompañado por justicia.