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jueves, 23 de enero de 2014

Los seguidores de Leo Strauss: Neoconservadores de EEUU

Leo Strauss fue un intelectual germano-estadounidense cuyo pensamiento tuvo un impacto enorme sobre el gobierno de los EEUU desde la primera mitad del siglo pasado. La influencia de este misterioso filósofo se ve en la actualidad.

Leo Strauss
Muchos temían en EEUU el poco apego que los norteamericanos tenían por su patria, tanto así, que dicha actitud fue tomada como responsable de la gran depresión del año 1929 e iba en contra del "destino manifiesto" de grandeza imperial que algunos todavía creen, es fundacional en los Estados Unidos de América.

Para remediar esto, muchos prominentes políticos estadounidenses de tendencia conservadora, tomaron como referente a Leo Strauss, un inmigrante de padres judíos que daba clases en las facultades de Ciencias Sociales de las Universidades de Chicago y Stanford.

Strauss es algo así como un Maquiavelo a la americana, aceptaba poquísimas entrevistas y no era afecto a que lo fotografíen. Con el tiempo se hizo de un cerrado grupo de discípulos que luego integraron gobiernos (preferentemente republicanos) o bien formaron a grupos cercanos al poder.

Paul Wolfowitz
Uno de sus discípulos más célebres fue Allan Bloom quien era habitualmente consultado por Paul Wolfowitz uno de los Neoconservadores que junto a Donald Rumsfel marcaron la política de Ronald Reagan y de los Bush (padre e hijo). Es sabido que en 1991 Wolfowitz  (ex subsecretario de Defensa y ex presidente del Banco Mundial) pidió asesoramiento a Bloom antes de lanzarse al ataque a Irak posteriormente llamado "Tormenta del Desierto".

Strauss no creía en Dios, y para él, tanto la humanidad como el mismo planeta Tierra son insignificantes para el universo. Sin embargo, su versión de "el fin justifica los medios" llevó al gobierno norteamericano de posguerra a salvar a su sociedad de la apatía siguiendo sus consejos.

Esta postura del bien y del mal que aún hoy existe en el cine estadounidense (como ya dijimos, un fuerte órgano de propaganda) donde el buen patriota fue el paradigma de los 50 y los 60 (recordar los personajes justicieros de los westerns como los de John Wayne), allí se le impuso a la sociedad la imagen de cómo debía ser un norteamericano ideal, fiel a la justicia y en lo posible, armado contra el crimen. Esto coincidió con la etapa del Macartismo, para sacar a los estadounidenses de su letargo se los llenó de preocupaciones, para eso se armó un enemigo peligroso al cual temer y así cohesionar al pueblo tras la bandera: el comunismo. El temor por ser acusado de "rojo" forzó a muchos a exagerar posturas patrióticas, que luego pasaron a ser una costumbre.

La idealización del héroe patriótico y la instalación del miedo se combinaron a su vez con una fiebre de consumo, esta es la pata económica del esquema straussiano de clara tendencia a favor del libre mercado donde cualquier intervención estatal de la economía es un insulto a la libertad. Vale tener en cuenta que el fervor patriótico es una forma que tiene la derecha para ganar adeptos entre clases populares, aunque un gobierno de ese signo finalmente favorezca a las oligarquías (quienes sentían simpatía por las ideas de Strauss) total cualquier crisis sobre las clases humildes se adjudicaría a ese enemigo externo, a los traidores internos que operaban a su favor, y no a la ambición de estas élites beneficiadas.

Algunos intelectuales árabes vieron en esta forma de vida de los norteamericanos medios (la American Way of life que muchos confundieron con el "sueño americano") un riesgo para su integridad, que esta filosofía se iba a exportar junto con la influencia del imperio y su no aceptación implicaba la acusación de los EEUU sobre ese país de coartar las libertades de su pueblo. Claro, la libertad de consumo, ni más ni menos.

¿Premonitorio? Después nos quieren hacer creer que los árabes son unos atrasados, recordemos que mientras los ancestros anglosajones de los norteamericanos medios se emborrachaban y peleaban con lanzas y escudos, los pueblos árabes desarrollaban el álgebra, la astronomía y el arte.