La verdad, aunque esté en minoría, sigue siendo la verdad...

La burguesía disfraza su propio interés particular, para que de tal forma, ese interés particular forme parte del interes general

viernes, 2 de febrero de 2018

Guantes blancos

A dos años de que estalló el escándalo de los Panamá Papers, recordamos el caso con este documental francés que nos muestra como constituir una sociedad offshore a través de empresas que se dedican a esto como Fidusuisse, una compañía creadora de empresas fantasma en guaridas fiscales.
Aquellos delincuentes que hacen grandes sumas de dinero ilegal, así como aquellos magnates que pretenden evadir impuestos (atención que estos grupos pueden tener muchos nombres en común) crean estas empresas para hacer movimientos de ese dinero negro e ir blanqueándolo de a poco sin que el fisco ni la justicia local se den cuenta de la maniobra.
En realidad se crean una serie de empresas, todas ubicadas en estos paraísos fiscales (para no pagar impuestos) y muchas en la misma dirección. Estas empresas fantasma tienen como dueño a personas prestanombre, que suelen ser empleados de segunda de la compañía creadora de las offshore o incluso indigentes.
El dinero sucio es depositado en cuentas en el exterior a través de grandes bancos (HSBC, Societé Générale, Banca Rothschild, BNP Paribas, Crédit Suisse) y son estos los que giran este depósito al exterior, a cuentas secretas de estas compañías fantasma que hacen negocios falsos para justificar el movimiento del dinero entre cuentas que pertenecen a la misma persona, el viejo truco de sacar dinero de un bolsillo para ponerlo en el otro, solo que mucho más sofisticado.
¿Cuánto se desarrollarían muchos países si este dinero tributara impuestos como corresponde?¿Porqué algunos estados que dicen defender la legalidad como EEUU o Gran Bretaña albergan dentro de su territorio estos paraísos fiscales con más empresas fantasma que habitantes?
La cantidad de dinero en guaridas fiscales proveniente de África fácilmente cuadruplica la deuda externa conjunta de todo ese continente...
El delito más perfecto es el que se confunde con la legalidad, si el sistema socioeconómico está corrupto, difícilmente estas costumbres cesen porque forman parte del aparato de poder.
Erramos el diagnóstico en cualquier debate sobre la pobreza y como resolver ese flagelo si no se discute la riqueza, si no existe una mejor distribución de la riqueza solo nos queda tener un mundo cada vez más desigual.