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viernes, 22 de noviembre de 2013

El fantasma de Francisco Franco sigue asolando España

Francisco Franco
Este es quizá uno de los mejores ejemplos de un asesino cuyo nivel de repudio depende del poder de sus aliados, de aquellos poderes a quienes benefició y por ende, de cómo lo presentan los medios de comunicación.
El generalísimo Francisco Franco fue el dictador de España durante casi 40 años. Lideró un golpe de estado en 1936 que desencadenó la Guerra Civil Española.
Franco pertenecía al partido falangista (o Falange Española), un partido de ultraderecha, conservador y con excelentes vínculos con la Iglesia Católica. Este partido había sido fundado en 1933 por el marqués José Antonio Primo de Rivera (quien a su vez era hijo de Miguel Primo de Rivera, un militar y dictador conservador).
Primo de Rivera muere a los 33 años en los primeros enfrentamientos de la Guerra Civil Española, esto le sirvió a Franco para acceder al liderazgo de la Falange y usar su muerte para tener un mártir.
En 1938 concluye la guerra civil, los falangistas derrotan a los republicanos y esto convierte a Franco en líder supremo de España, incluso por encima del Rey, hasta el momento de su muerte el 20 de noviembre de 1975 aunque desde 1973 tenía bastante recortadas sus funciones dada su edad y estado de salud.
Como casi todos los líderes fascistas europeos, Franco surgió de la crisis y de la añoranza por la gloria perdida. El Imperio Español dominó grandes extensiones territoriales durante 4 siglos compitiéndole en extensión nada menos que al Imperio Británico con el que tuvo no pocas escaramuzas, pero la pésima administración de las riquezas que España sustraía de sus dominios, sumado a problemas sociales internos, hicieron insostenible la condición imperial de un país que se había empobrecido. Para colmo los españoles perdieron sus últimas colonias importantes (Cuba, Puerto Rico, Filipinas) a manos de un país como EEUU que no era un imperio, pero tenía intenciones de serlo, en una guerra humillante a fines del siglo XIX.
Como los nazis, la Falange prometía recuperar España, su orgullo y sus tradiciones, lo cual implicaba una fuerte base en la Iglesia Católica (institución aliada de España en todas las conquistas imperiales desde fines del Siglo XV) a la cual adherían fervorosamente los militantes franquistas.
El fenómeno de la Falange no era exclusivo de España, en el período "entre guerras" (Primera y Segunda Guerra Mundial, años 20-30 del siglo pasado) fueron varios los países europeos que registraron un fuerte aumento de tendencias de ultraderecha como Austria, Italia, Alemania o Portugal.
El fin de la guerra civil implicó el ascenso de Franco al poder máximo español, liderazgo que fue reconocido por Francia y Gran Bretaña entre otros adalides de la libertad y la democracia...
Escudo de los Reyes Católicos: Símbolo del Franquismo

Como ocurrió luego en otras partes del mundo, el régimen de Franco se dedicó a hacer desaparecer personas (se habla de unas 130.000), persiguió por razones políticas acusando de rojos a toda clase de opositores (lo que provocó el exilio de muchos españoles) y hasta el robo de bebés de familias republicanas para evitar que de pequeños se contagien el gen marxista, otorgándoselos a familias falangistas

El franquismo ha marcado a fuego la política española, muchas heridas siguen abiertas aunque se haya optado por la infame "vuelta de página" o de "mirar para adelante" a modo de olvidar el genocidio franquista. Claro, esto lo proponen siempre los sectores beneficiados por la tiranía cuando, lógicamente, heredan el poder. La revisión de crímenes pasados podría poner en riesgo los beneficios obtenidos de estos sectores, y no es de extrañar que muchos grupos de derecha reclamen olvidar los hechos de pasadas dictaduras en muchos países que sufrieron experiencias similares a la española, hasta se citan los Pactos de la Moncloa como ejemplo a seguir en contraposición del revanchismo de los sectores "derrotados" que miran al pasado exigiendo justicia, nada menos...

José Antonio Primo de Rivera
(Fuente: Wikipedia)

Aunque cueste creerlo es así, se miran estos períodos como "etapas de guerra" donde no se le puede cuestionar absolutamente nada al bando vencedor y no se le hace  concesión alguna al bando perseguido y reprimido, que le atribuyen el mote de "derrotado". Estos sectores elitistas proponen la amnistía y mirar hacia adelante, como una garantía de paz que no consiguen, pero claro, los reclamos de víctimas y familiares a ellos no les importa, hay paz, si los oligarcas tienen paz.
En España la larga duración de la tiranía produjo un ideario franquista que aún se puede observar. El régimen de Franco cuenta con "próceres" y "mártires" propios cuyos monumentos se pueden ver en la península y no pocas calles tienen sus nombres. Sin embargo es todo un problema tratar de recordar de manera permanente a algún héroe republicano o mantener un monumento contra el olvido como la cárcel de Caravanchel.
En este marco aún proliferan en España sectores de ultraderecha que reivindican a Franco y lo homenajean en cada aniversario de su muerte haciendo saludos nazis y con la presencia de lo más reaccionario del catolicismo.

Juez Baltasar Garzón
Aún hoy, cuesta mucho tratar de indagar sobre los crímenes del franquismo, sin embargo grupos de forenses y arqueólogos han encontrado ya centenares de fosas comunes desperdigadas por toda España y restituido los restos a sus familiares.
Hasta el prestigioso juez Baltasar Garzón, de admirable trabajo por su lucha en defender los Derechos Humanos, fue quitado de su cargo cuando quiso investigar los crímenes del franquismo. Increíblemente Garzón hoy continúa su lucha desde Argentina (adonde emigró luego de ser expulsado de su actividad judicial) y por ejemplo, la jueza argentina María Servini de Cubría ya pidió algunas detenciones de represores del generalísimo.
El documental que les presentamos, Los Caminos de la Memoria, es una producción entre España, Francia y Bélgica sobre este período oscuro. Lo que podría criticarse del mismo es que no ahonda demasiado en la marca visible del franquismo en la sociedad española actual, que va más allá de un grupo de fascistas que recuerdan a Franco frente a su ornamentada tumba en el Valle de los Caídos (irónico nombre del lugar para poner la tumba de semejante carnicero), se ve en la política actual, en los reclamos por dejar el tema en el olvido por parte del Partido Popular, de claro corte derechista, y hoy a cargo del gobierno español. Tampoco hay que olvidar a los que "imponen agenda": los medios de comunicación, que son excesivamente medidos a la hora de referirse a la dictadura de Franco, casi como un gobierno más...


Los Caminos de la Memoria II
Los Caminos de la Memoria III
Los Caminos de la Memoria V

Pocos en España se la juegan por las víctimas de Franco, a riesgo de correr la misma suerte que el juez Garzón. Esto nos demuestra lo riesgoso que es optar por el olvido luego de períodos de extrema represión y que un dictador puede transformarse en un genocida (Hitler, Mussolini) o en un líder dependiendo de los amigos que haya dejado y cuán poderosos sean aún.

Franco junto al jerarca Nazi Heinrich Himmler (Fuente Wikipedia)