La verdad, aunque esté en minoría, sigue siendo la verdad...

La burguesía disfraza su propio interés particular, para que de tal forma, ese interés particular forme parte del interes general

jueves, 4 de enero de 2018

El sueño de Ricardo

Silvio Berlusconi
Los italianos se parecen mucho a los latinoamericanos, las raíces latinas hacen que encontremos muchas semejanzas con nuestra realidad salvando el detalle no menor de que Italia es un país europeo desarrollado.
Sin embargo, podemos notar que en la historia reciente italiana se observa como el poder de los medios de comunicación hegemónicos se han cruzado dramáticamente con la política, al punto de hacer que un dueño de medios llegase a ser primer ministro: el magnate Silvio Berlusconi.

El mapa mediático italiano está ocupado mayormente por los medios de Berlusconi quien prácticamente decide que deben saber los italianos, como entretenerse y que pensar, o mejor dicho como no pensar.

Il pioniere della televisione spazzatura
Algunos se refieren a la televisión basura como aquella que con la excusa de entretener no realiza ningún aporte edificante, es de bajísima calidad, denigra a la mujer y exalta la ignorancia como un valor vinculado a cierta espontaneidad, simpatía y frescura, no es de extrañar que en muchos de nuestros países las grandes figuras de la tv se comporten como verdaderos imbéciles.
A través del entretenimiento vacío propuesto como única opción a los italianos, Berlusconi forjó un imperio y potenció su imagen personal convirtiéndolo en un actor político. En sus años de dominio mediático impuso las condiciones de como una sociedad debía alcanzar sus sueños de fama, miles de italianos se vuelcan a audiencias para participar en programas de tv sin demostrar talentos fructíferos: imitadores de Ricky Martin, hermosas chicas que hacen bailes sensuales, jóvenes que aceptan vivir  encerrados en una casa o señoras que hacen strip tease bizarros, todo esto motiva el morbo de la población que al ver estos espectáculos no se cuestiona la realidad en la que vive o peor, quizá quieran imitar estos dudosos ejemplos para conseguir fama fácil.
Este sistema de alarde de frivolidad genera sus monstruos, uno es un amigo de Berlusconi que se encarga de captar estos talentos, Lele Mora, quien se confiesa admirador de Mussolini y vive en una paradisíaca villa de Cerdeña donde celebra fiestas en las cuales participan políticos, empresarios y diversos oligarcas europeos, además concurren muchos de estos jovencitos talentosos: ex participantes de Gran Hermano o señoritas del clima (de los canales de Berlusconi) para divertimento de los primeros. Aunque cueste creer (suponemos que si usted lee esto le va a parecer increíble) muchos italianos quieren alcanzar esta forma de vida, no la del magnate Lele Mora a quien consideran inalcanzable, sino la de estas figuras mediáticas por su aparente facilidad. Otro residuo que se genera en este marco de frivolidad son los papparazzi, quienes persiguen a estos famosos para sacarles fotos con la finalidad de extorsionarlos o de continuar el vaciamiento intelectual de los italianos distrayéndolos con noticias estúpidas sobre las vidas privadas de estos personajes: borracheras, infidelidades, homosexualidades encubiertas, escenas denigrantes que nutren a revistas de gossip (chisme) que viven de esta escoria.  Alguien que alcanzó cierta fama y riqueza viviendo de la carroña mediática es un sombrío personaje llamado Fabrizio Corona, quien demuestra detestar a aquellos italianos que (inexplicablemente) lo admiran. Este personaje hizo dinero en las sombras extorsionando a personajes de la farándula hasta que él llegó a la fama luego de tener problemas legales que fueron ampliamente mediatizados. Esto demuestra que el sistema crea sus propios monstruos, se retroalimenta de personajes que generan distracción haciendo fama desde la nada apelando a nulas aptitudes que evidencien algún talento intelectual que no sea hacer dinero fácil a través del escándalo, la extorsión o la ridiculez (a veces combinados, como en el caso Corona)


¿La frivolidad es afín a la derecha?
Con la fama adquirida por Il Cavaliere Berlusconi, no le fue difícil hacer una carrera política exitosa, ¿de donde iba a recibir críticas si los medios los maneja él?
Hablándole a sus propios votantes-televidentes, Berlusconi no cesa en denostar a la izquierda, hablándole a gente que no tiene mucha idea de que es la izquierda, pero sin duda la vincula a algo indeseable.
No creamos que el caso italiano nos debe ser ajeno, con variantes nosotros también tenemos un panorama mediático que propone la falta de pensamiento y no es inocentemente. Quizá en Italia Berlusconi se formó su propia carrera moldeando la mente de los ciudadanos, en otros lugares los medios hacen el mismo trabajo para que uno de la clase dominante (Macri, Piñera, Peña Nieto, Kuczynsky) o afín (Temer, Lenin Moreno) haga lo que estos dueños de medios, miembros de esta oligarquía, quieren en beneficio propio.
La manipulación mediática de la realidad en pro del vaciamiento intelectual está dando pasos hacia una frivolización del mismo debate político, como se observa en los acalorados debates sobre la corrupción que se dan en dizque programas políticos sin meterse en cuestiones de fondo ideológicas, copiando el formato de programas de chismes.
Se nos impuso que para entretenerse no hay que pensar... y que debemos entretenernos todo el tiempo.